Opinión
¿Don Eduardo o don Francisco?

El presidente Luis Abinader
Es un problema creado y, además, viejo. Es el resultado del descuido de las autoridades que permitieron que un constructor obstruyera las cañadas por donde corrían las aguas pluviales, pero también aguas residuales desparramadas por viviendas más al oeste, pozándose frente al departamento suroeste de la Policía y viviendas de particulares.
Hace unos días el presidente Abinader hubo de cruzar por ese tramo al dirigirse a la comunidad de Hato Nuevo a inaugurar unos apartamentos, y una brigada de Obras Públicas bacheó el tramo, pero más "duró una cucaracha en un gallinero", que pavimento en condiciones adecuadas. Tenemos entendido que las carreteras unen dos o más municipios corresponde su mantenimiento al ministerio de OP. Esa acumulación ahí es de fácil solución: desviarlas para una de las cañadas existentes a ambos lados de la va. El destino será el río Haina o la denominada laguna de Yayo.