Senasa
Un candado tardío sin augurar consecuencias

Editorial
Por la calidad moral, profesional y de competencia de las personalidades convocadas por el Poder Ejecutivo para ahora implantar con meticulosidad eficiencia y efectividad en SENASA, queda implícito que con elementales medidas de control a ser aplicadas inexcusablemente con anterioridad desde el Estado para preservar patrimonios públicos a través de más de una de sus dependencias especializadas se hubiera evitado lo que el Ministerio Público entiende que ocurrió allí:
“El caso más siniestro y cruel en la historia reciente del Ministerio Público” en materia de fraudes a la República que además llegó a comparar con el naufragio financiero que años atrás tuvo como epicentro la quiebra de un gran banco sumiendo al país en depreciación de la moneda y en un efecto dominó que puso en negativo el crecimiento del PBI arrastrando al hundimiento cuantiosas inversiones privadas. ¡Alarma la falta de supervisión que desguarnecía importantes bienes de la nación! Así, y con elusivo modo, lo han admitido quienes rigen la Cosa Pública.
Aunque por sus perfiles y posibles consecuencias se está ante una verdadera catástrofe, se ha anunciado, casi como un festivo acierto, que es a partir de ahora que podrían estar bien protegidos cuantiosos bienes y una colosal inversión para asistir en materia de seguridad social y protección a la salud a millones de afiliados a la ARS pública.
Algo verdaderamente descomunal que para reparo mínimo debería generar las consecuencias máximas que correspondan a una de la omisiones de Estado de mayor costo social en más de dos decenios. No bastarían para desagraviar a la sociedad las acciones penales sobre sus autores directos incluyendo alguna recuperación de lo esquilmando sin que se escuche de inmediato la confesión pública y autocrítica de quienes desde el Estado, que dispone de órganos institucionales obligados a fiscalizar funciones oficiales, no se hizo lo que correspondía para evitarlo. El antecedente bancario usado por el ámbito persecutor de la justicia para dar una idea de las cosas que han descubierto, mueven al temor de que este gran hurto podría ser el comienzo de peores consecuencias para el país.