El potro viejo y la hermosa

Eusebio Rivera Almodóvar
Cuando la poesía agonizaba y algunos poetas trataron de reanimarla inútilmente porque sus contemporáneos los veían como soñadores alejados del mundo y sus duras realidades, me atreví a escribir poemas y hasta concursar en Casa de Teatro con el convencimiento de que era un inútil esfuerzo porque estaba seguro de que mi perfil era de cualquier labor menos de poeta y de ese entretenimiento guardo algunos intentos como lo que ahora pueden leer con el título de Hermosa y yo dedicarlo a un gran amigo que se bautizó él mismo como Potro Viejo.
“Esa sonrisa inmotivada, ese derrame de bondades, esa comprensión ilimitada, esa paz de los sentidos, ese andar pausado, ese consejo de genio fecundo y esa energía de carácter, te hacen gloriosa.
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“Tienes la inocencia, la delicadeza y lentitud de movimientos, el candor sublime y la ternura sin límites de la niñez……y eso te hace hermosa.
En fin, eres el último trayecto de un precioso camino con regalos de todas las épocas; eres maravillosa, eres conmovedora; ohhh inevitable amiga llamada vejez!”