Mercado
La encuesta laboral: cuando el valor absoluto no lo explica todo
Esto no significa que el mercado laboral dependa estructuralmente del Estado. Pero sí indica que, en 2025, el flujo anual de empleo estuvo dominado por el sector público, en un contexto de desaceleración económica.
Banco Central
El Banco Central informó que en 2025 el total de ocupados alcanzó un promedio de 5,139,951 personas, con un aumento interanual de 133,915 nuevos empleos. Es un récord en nivel. Pero el análisis no puede detenerse en el número agregado.
Si en 2026 se generara un solo empleo adicional y el total ascendiera a 5,139,952 ocupados, volveríamos a tener un récord. El nivel sería mayor, pero el dinamismo sería inexistente. El valor absoluto no sustituye el análisis del ritmo de crecimiento.
En el primer trimestre de 2025, la creación interanual de empleo superaba las 176 mil personas. Al cierre del cuarto trimestre, la variación fue de 117,948. La velocidad de generación de empleos se redujo durante el año. Con una economía que creció 2.1 %, el mercado laboral mostró coherencia con una expansión moderada, no con un ciclo de aceleración.
Ahora viene el dato que cambia la lectura. En la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo, al comparar el cuarto trimestre de 2024 con el mismo trimestre de 2025, el empleo total aumentó en 117,948 personas. De ese total, 75,461 corresponden a empleados del Estado. Es decir, el 64 % del aumento neto anual provino del sector público. El empleo privado, es decir, el no estatal, creció en 42,487.
La señal se vuelve más incisiva cuando se observa el empleo formal. En ese segmento, el Estado explica cerca de cuatro quintas partes del aumento interanual, con un rango aproximado entre 75 % y 88 % según la métrica oficial de formalidad. Dicho en sencillo: una parte importante de la mejora estadística en formalidad estuvo empujada por nómina pública.
Esto no significa que el mercado laboral dependa estructuralmente del Estado. Pero sí indica que, en 2025, el flujo anual de empleo estuvo dominado por el sector público, en un contexto de desaceleración económica.
La comparación del empleo privado refuerza esa lectura. Entre el cuarto trimestre de 2023 y el mismo de 2024, los ocupados no estatales crecieron en 105,098 personas. Entre 2024 y 2025, el aumento fue de 42,487.
En cuanto a la informalidad, aunque el Banco Central resalta avances, la tasa cerró en 54.2 %, por encima del 53.4 % del primer trimestre. Más de la mitad de los ocupados continúa en la informalidad. La tasa de desocupación abierta cerró en 5.0 %, superior al 4.8 % de 2024. No hay crisis laboral. Pero tampoco hay aceleración.
En síntesis, 2025 dejó un récord en ocupación total, pero con menor impulso privado y con un peso determinante del empleo estatal en la creación neta anual. El dato agregado es positivo. La calidad del flujo exige un análisis más fino. Y ahí es donde comienza la verdadera discusión económica.