Mandatario
Excuse me again, Mr. Abinader
El único orgullo que exhibo con gallardía es haber participado en innúmeras marchas encabezando el pelotón, jamás en la retaguardia, junto al líder del Partido Revolucionario Dominicano

Luis Abinader
Visitamos recientemente, acompañado de uno de mis hijos, a un funcionario del más alto alto nivel del gobernante PRD/PRM, quien, al notar nuestro presencia, ya en el despacho, nos “regañó acremente”, mientras dijo: “¡Deja tu orgullo! ¿Por qué no me llamaste?”
Nosotros (yo), atónito, no salía del asombro. No esperaba esa introducción de la conversación.
Desde hace un par de años portamos como ayudante un bastón. Hemos rebajado parte de la masa muscular, pero no precisamente por la condición de salud del momento, sino por las carreras y trotes que he dado desde que me diagnosticaron diabetes, hace más de 30 años.
El único orgullo que exhibo con gallardía es haber participado en innúmeras marchas encabezando el pelotón, jamás en la retaguardia, junto al líder del Partido Revolucionario Dominicano, doctor José Francisco Peña Gómez, y el caballo Johnny Ventura.