La iglesia y su permanente adecuación

Vaticano
Para la mayoría de los católicos, la iglesia es concebida como una institución religiosa cristiana fundada por Jesucristo. Se caracteriza por tener una concepción universal. Su misión es difundir el Evangelio, administrar sacramentos y servir a los necesitados. La Iglesia está guiada por el Papa como sucesor de San Pedro, por obispos en línea de sucesión apostólica, por sacerdotes y diáconos. En su conjunto, es una comunidad visible y espiritual, compuesta por clero y fieles, que se considera el "signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano".
En cada país la iglesia se organiza por vía de las diócesis, dependiendo de la división territorial o de las demarcaciones que considere pertinentes para poder cumplir con su misión. Razón por la cual, cumpliendo con los sistemas de organización y sus reglamentos, el Papa designa los obispos. Aquellos que por edad o cualquier otra razón cumplan con el tiempo establecido, pasan a ser obispos eméritos.
Cuando el arzobispo de Santo Domingo, sea en el pasado o el presente ha considerado prudente, le solicita al Santo Padre la designación de un obispo Coadjutor. Porque la ciudad de Santo Domingo es muy amplia y hasta cierto punto llena de complejidades. Todo dentro de las normas que la propia iglesia establece o considera oportuno.
Esto lo expreso porque existen tantas fuentes de información y gente que opina, que alguno pudiera expresar ideas que, aún dentro de las mejores intenciones, al no tener pleno conocimiento de cómo funciona la Iglesia, pudiera externar alguna información no necesariamente ajustada a la realidad. Sobre todo, en un mundo que cada vez más diverso y complejo.
Aclaro que ni soy vocero de la iglesia ni pertenezco a ninguna organización religiosa. Yo me limito al cumplimiento de lo normal, exclusivamente dentro de mi parroquia. Pero, de manera voluntaria y conscientemente, luego de que siendo niño me bautizaron y posteriormente muy joven me confirmaron, decidí continuar siendo católico. Porque creo en mi iglesia, aun habiendo tenido posiciones contrarias a las que en determinadas oportunidades se adoptaron. Siempre dentro del respeto y la obediencia.
La Iglesia ha sido una gran formadora de jóvenes y de voluntades. Si pasamos revista a lo que ha acontecido en el país puedo decir, que a partir del año 1957, cuando comenzaba a dar pasos hacia la comprensión de los acontecimientos que provocaron una precoz concientización social que luego se convirtió en política, fue de manos de la iglesia y de las personas que se cobijaban bajo su manto.
Es complicado mencionar nombres, porque las omisiones son imperdonables, pero la mayoría de los jóvenes, luego convertidos en mujeres y hombres que contribuyeron a propiciar el salto de la tiranía y la dictadura hacia la democracia, estábamos imbuidos por la Iglesia. Y luego de la apertura democrática, la Iglesia contribuyó bastante en todo lo que constituyó el movimiento sindical, estudiantil y de formación consciente. Muchos que, incluso luego participaron en movimientos de izquierda, tuvieron sus orígenes bajo la orientación de la iglesia.
La iglesia se renueva y se adapta. Porque su misión es esa. Constituida por pastores que con grandes esfuerzos y sacrificios que pocos valoran, entregan sus vidas a difundir el Evangelio, administrar sacramentos y servir a los necesitados.