Libro
Infantilización Social como estrategia de poder dentro de la Encrucijada Mundial (11)
“Esta nueva sociedad se construye atacando tanto el conocimiento como las creencias”,
Sin lugar a dudas, que una colectividad en donde el pensamiento eficaz y como método de consulta para la toma de determinadas decisiones sea el punto de partida del desarrollo integral, es obvio que esa será una sociedad cimentada sobre fuertes principios, con valores que serían muy difíciles (por no decir imposible) de doblegar.
Es por ello el título de la presente reflexión-crítica-reflexiva que en esta ocasión y sobre el libro La Encrucijada Mundial, Un Manual para el Mañana, de don Pedro Baños, vamos a continuar razonando sobre la palabra poder, la cual más que todo (repetimos) es la herramienta sobre la cual descansan las decisiones por quienes ejercen control sobre otro (s).
Este es un libro que como bien su título Encrucijada, lo dice su autor, nos plantea a través de sus 608 páginas, una serie de conceptos, siendo la gran mayoría de ellos impuestos por quienes desde la sombra controlan gran parte del planeta, pero que a la luz de dicho textos también encontramos algunas que otras salidas a todo cuanto se plantea y que necesariamente, al final nos llevaría a dos caminos, que bien podrían ser, la “libertad absoluta” o el control total.
No en vano, el citado autor nos advierte, que “El sistema actual ha derivado en más descontento, fragmentación social, radicalización, desempleo juvenil, ausencia de esperanza, descrédito de la política (y de los políticos), falta de confianza en la democracia, soledad, imperio de la tecnología, expolio de los recursos naturales y cambio climático”, página 20.
Estos elementos al darle una simple lectura a lo mejor no logramos captar el mensaje real que se no pretende transmitir, pero que cuando logramos analizar los puntos anteriormente descritos, nos terminamos de dar cuenta o comenzamos a abrir el entendimiento para ver hacia dónde nos dirigimos como especie si continuamos el camino por el que transitamos.
Los elementos anteriormente señalados, más otros dispersos a través de las sabias páginas de los demás libros sobre los cuales hemos reflexionado del mismo Pedro Baños, estos tienden a ser parte intrínseca de los artilugios usados por las llamadas potencias mundiales para la adquisición de más poder, y con este, claro está, continuar la ruta para el control global, que es a fin de cuenta la meta principal de los que en la actualidad se debaten en una tenaz lucha geopolítica como los son Rusia, China y los Estados Unidos, siendo esta última nación la que en la actualidad y aunque algunos no lo quieran admitir, es la que lleva la delantera.
Ahora bien, detrás de los Estados Unidos está China, que usando métodos muy inteligentes y sofisticados se acerca detrás de su sueño, no descartando como algunos teóricos geopolíticos han estado haciendo, a una Rusia que, aunque detenida momentáneamente en sus deseos, también anhela volver a ser aquella potencia que era antes de la caída del Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989.
Ese día quedó marcado para la historia como el final de la Guerra Fría, en donde los norteamericanos quedaron como los soberanos del mundo, hasta el día de hoy.
Tal y como lo establece el título de la obra, la humanidad se encuentra ante una encrucijada en donde las salidas que se vislumbran no son tantas a juzgar por lo establecido de manera inteligente por Pedro Baños. Veamos.
En este libro se nos refieren algunas temáticas que iremos analizando a la luz del texto sujeto a reflexión, el cual de manera certera en las páginas 20 y 21 nos precisa, que “No podemos seguir transitando por este camino. Las viejas estructuras políticas y sociales ya no satisfacen al ciudadano. Las relaciones con sus representantes están en crisis. Los nuevos paradigmas sociales exigen formas de pensamientos diferentes y divergentes”.
A la sociedad en sentido general se le está inyectando por cuantos recursos han considerado pertinentes todo tipo de herramientas con el objetivo de tenerla sumergida dentro de un espiral visual y emocional.
Es a través de múltiples recursos tecnológicos por donde transitan gran parte de los que son aquellos elementos considerados claves para mantenernos adormecidos, como niños al que le dan su biberón y le cantan una canción de cuna, por quienes de manera afanosa trabajan por el control global. Nos están zombificando y no nos estamos dando cuenta.
Con tantas armas de destrucción masiva, sobre todo en el aspecto nuclear que tienen muchos de los países considerados “potencia”, las amenazas son cada vez más latentes, por lo que si sus los líderes no actúan con la debida inteligencia colectiva y emocional, es casi seguro que en un futuro podríamos hasta zozobrar como especie, pues “Da la sensación de que todo se desmorona y que nuestros líderes lo fían todo a la tecnología puntera, aunque no sepan muy bien qué es, ni cómo ni para qué utilizarla”, página 22.
Es por ello, que para salvaguardar parte de lo que es la integridad y para tomar previsión hacia adelante, algunas de las naciones de las que se consideran que más están usando su inteligencia a través de sus respectivos bancos de pensadores, que ya “en algunos lugares ya exista una especie de Ministerio del Futuro. Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, ha creado un Ministerio de Inteligencia Artificial, dirigido a valorar aspectos de lo que pueda adolecer el país dentro de algún tiempo”, página 24.
El minado terreno sobre el que actualmente pisamos como especie, con estos avances en la tecnología, en donde no hay que ser un mago para llegar a la conclusión de que el “Internet se ha convertido en el quinto poder”, página 40, y que es además una de las principales herramientas por donde se trabaja de manera ardua a fin de lograr el control mundial y llevarnos a lo que precisamente es el título de la presente reflexión, como lo es la Infantilización Social.
¿En qué consiste este fenómeno?
Cuando se infantiliza a una sociedad, se le adormece con todo tipo de contenido basura, logrando afectar a “a todas las capas sociales”, en donde “Desaparece la cultura del pensamiento, de la reflexión”, pero sobre todo y es un punto muy importante a resaltar, y es que “la política se dogmatiza, se simplifica; el electorado no exige elaboraciones o políticas complejas; los políticos caen en situaciones ridículas por intentar acercarse a la juventud y parecerse ellos mismos más jóvenes, olvidando la naturaleza y relevancia de su posición”, página 52.
Es por ello, que repetimos, estamos ante una gran encrucijada, en donde para aquellas naciones que buscan el control, es una prioridad “la progresiva eliminación del pensamiento crítico”, página 53, para de esta manera pasar a ser simples objetos dentro de la lucha por el macro control geopolítico mundial.
Sin darnos cuenta, estamos asistiendo a una era en donde “Esta nueva sociedad se construye atacando tanto el conocimiento como las creencias”, página 42, lo que quiérase o no, tiende a romper patrones conductuales de grandes sociedades para que de esta manera la misma resulte ser mucho más fácil controlar a través de las múltiples herramientas que se usan con el objetivo de mantenernos postrados ante invisibles enemigos que con “juguetes”, comidas y la sobrepoblación de anti valores disfrazados con la palabra influencer, inyectarnos todo tipo de veneno, para finalmente convertirnos en muñecos a su imagen y semejanza.
A través de esa infantilización a la que nos están sometiendo “Se consigue desestabilizar el sistema, fomentado el miedo y la incredulidad. Se favorece la paranoia, la histeria colectiva, la manipulación, impidiendo al mismo tiempo cualquier posición crítica. Ya no es posible diferenciar entre opinión y análisis basado en datos. Al final, triunfan los populismos, la polarización de ideas, la fragmentación social. Se duda de todo y se implanta el caos”, página 42.