La verdadera fe
MONTSERRAT-BOGAERT
Porque por fe andamos, no por vista. 2 Corintios 5:7
Cuando enfrentamos momentos difíciles, muchas veces nos alejamos de Dios, y es ahí donde nuestra fe comienza a debilitarse. En lugar de correr a Su presencia, buscamos ayuda en lo terrenal, poniendo nuestra confianza en los recursos del mundo más que en el poder del Dios que creó todas las cosas.
Por eso, es vital hacernos una pregunta sincera: ¿cómo está mi fe? Ignorar la respuesta solo revela inmadurez espiritual y nos conduce a vivir una fe superficial. Necesitamos desenmascarar toda mentira del enemigo y fortalecer nuestra confianza plena en el Señor.
La verdadera fe se prueba en medio de la tormenta. Solo aquellos que permanecen firmes pueden resistir y salir victoriosos, porque en esta batalla ya hay un vencedor: Jesucristo, quien nos dio la victoria hace dos mil años.