Leer a Carlos Evertsz en estos años
El intelectual dominicano Carlos Báez Evertsz tuvo la gentileza de mandar a algunos de nosotros, su libro titulado Partidos Políticos y Movimiento Popular en República Dominicana (Análisis político de coyuntura, 1981) y se lo agradezco personalmente. Tanto para los activistas, como para los estudiosos, todos deben leer ese libro.
Ya es historia del pasado, por eso ya es un libro de historia. Historia del movimiento social dominicano en los años post reformistas – de la primera versión (1966-1978) cuando las estrategias de dominación combinaron represión y sumisión de las fuerzas democráticas con las nuevas alianzas de clases y su apropiación del Poder. La política exterior de los Estados Unidos ensayaba con República Dominicana: desarrollo de la clase media, modernización de las infraestructuras del país, electrificación, presas y carreteras permitían el control social con el control del territorio y nuevas formas de dominación en el Caribe.
Las fuerzas progresistas del país se habían fortalecido durante esos doce años, las conservadoras también pero no podían impedir la llegada al Poder de las fuerzas sociales que se congregaban en el PRD. 1978: Llegada al poder triunfal, llena de expectativas y de esperanzas, pronto se desplegarían nuevas modalidades desde el poder: de control social por la cooptación de sus líderes. El espectro de la división no tardaría en asomarse y las luchas internas socavarían, tanto los sindicatos como los partidos políticos. Realidad persistente y testaruda.
La lectura del libro de Carlos Baez Evertisz es, manera simplista de decir las cosas, una obligación para quienes se interrogan siempre sobre lo ocurrido en esos grandes movimientos compuestos por combativos sindicatos, que treinta años después, ya casi no existen. El movimiento social era poco diversificado. Los movimientos de ciudadanos no existían, su ausencia nos permite reflexionar sobre su importancia, sus logros y perspectivas. Los barrios, el territorio, el espacio, el movimiento ambiental, todos son invisibles. Sin embargo, se iniciaban los impactos ambientales de esas obras; se había concesionado el territorio a multinacionales que, impunes, iniciaban sus actividades extractivas y contaminantes: la Alcoa, Falconbridge y Rosario Corporation; en esos años no se mencionaba ni la transparencia ni la participación ciudadana pero el movimiento social luchaba todos los días en las calles. Comparando, evaluando las situaciones pasadas, nos ponemos tristes.