Lo que piensan del desarrollo chino altos

Eduardo Klinger Pevida
Desde hace casi 50 años ciencia y tecnología son palabras claves en la estrategia china. Mientras en otras sociedades los políticos son generalmente abogados en China son mayormente ingenieros.
Por cerca de cinco décadas china ha estado promoviendo la formación de científicos y técnicos de alto nivel, incluso internacionalmente. En diez años, Beijing ha incrementado su inversión en Investigación y Desarrollo -I&D- en un 9% del PIB. En 2023 rebasó a EEUU y la UE en inversión en I&D y publica más trabajos que sus competidores en las principales revistas científicas del mundo.
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No es de extrañar que Jin Farley, director ejecutivo de Ford, declarase recientemente tras una visita a China que el nivel tecnológico que vio le resultó la “cosa más humillante” que hubiese visto jamás. Otros empresarios también expresaron su asombro después de visitar fábricas chinas con una automatización casi completa. Farley agregó que con lo visto si no despiertan Ford no “tendrá futuro”. Coincidió el magnate australiano, Andrew Forrest, quien comentó que había estado pensando dedicarse a la producción de trenes motrices para vehículos eléctricos, pero después de ver lo que hacen en China desistió. Señaló que en las fabricas chinas “salen maquinas del piso” ensamblando piezas en un entorno donde casi no hay gente. Otros ejecutivos agregaron haber visto “fabricas oscuras” donde trabajan los robots y por ende no hacen falta luces. Ello, aseguran, le da a China más influencia en las cadenas de suministro mundiales.
Para Rian Whitton, de Bismarck Analysis, con esa automatización China también “mitiga el efecto que tendrá el envejecimiento en el futuro del país”. En una verdadera y consecuente alianza público-privada grandes multimillonarios chinos están invirtiendo en universidades privadas centradas en investigación científica y nuevas tecnologías en plena concordancia con los objetivos declarados de las autoridades.
Muchos de esos centros se encuentran en la ciudad de Hangzhou, gran epicentro de los startups.
Las universidades acogerán a cientos de miles de estudiantes y cientos de investigadores de todo el mundo.
El Diario del Pueblo, órgano del Partido Comunista, señalaba recientemente que «con ayuda de la élite económica, China apuesta por nuevas universidades privadas para que sean el motor clave de la autosuficiencia tecnológica». Días atrás CNN comentaba, con cierta amargura, lo que veía como una “fuga de cerebros inversa”.
Antes los investigadores se dirigían a EEUU ahora el atractivo es China.