Gobierno
La oposición empantanada en sus sueños
Oposición
Con más de cinco años en el ejercicio del poder, el PRM todavía se muestra vacilante y empantanado en el temor de sus propias decisiones, como se muestra en la invasión pacífica de los centenares de haitianos que cruzan impunemente la frontera para buscar trabajo en la parte oriental de la isla.
Naturalmente, ese éxodo occidental hacia el oriente es inevitable cuanto el territorio del oeste de la isla La Española ha ido perdiendo sus áreas fértiles ante la voracidad de sus pobladores que languideciendo en la penumbra de sus orígenes cuando encadenados cruzaban el océano para venir a las Antillas arribando como esclavos en las colonias europeas que regenteaban los franceses, holandeses, británicos y españoles que luego de exterminar la raza aborigen acudieron a la raza negra que era traída en condiciones deplorables desde sus tierras en África.
Con el transcurrir de los siglos y definidas las concentraciones humanas en las superficies de las decenas de islas distribuidas en la cuenca del mar Caribe desde la península de Yucatán hasta el extremo oriental del Brasil adquirieron características propias empotradas en sus orígenes comunes que le dieron color y calor a los antillanos que se identificaron por sus engendradores europeos dando lugar a que hoy en día exhiben distintos niveles de desarrollo con sus decenas de islas ofertando a los visitantes del norte del hemisferio y ahora a los de sur la belleza de sus playas y climas tan solo amenazados por los vendavales de lluvias de los veranos y eventualmente por algún terremoto por aquello de la fosa de Milwaukee.
Los humanos que nos hemos desarrollado en la segunda isla más grande de las Antillas vivimos con el temor una etnia humana de origen africano que con sus ignorancias, costumbres y creencias constituye una amenaza para un país sembrado en la ruta del Sol y exhibiendo una fortaleza económica que es impulsada por sus habitantes y en este siglo XXI han superado sus malos gobiernos de dictadores y pésima clase política para sembrarse en el Caribe como una nación con pretensiones de un buen desarrollo y clima atractivo para las inversiones.
La dictadura de Trujillo, la de más larga duración de la región, contó con el apoyo silencioso y abierto de la que ya era la presencia hegemónica a nivel mundial de los Estados Unidos contribuyendo a que una población indomable y levantisca como la dominicana tuviera un sosiego en sus convulsiones sociales para labrar a su sombra un avance y el país no se estancara pese al éxodo de sus mejores cerebros para otras regiones de la Tierra.
La parte final del siglo XX fue de progreso del país aplacando el espíritu levantisco de sus políticos, y con sus ambiciones domesticadas por la dictadura que supo imponer a sangre y fuego una disciplina que era necesaria para salvar al país de su colapso y no sumergirse en lo que ha sido el vecino país.
Finalizado el primer cuarto del siglo XXI, los dominicanos exhibimos pese a las agitaciones constantes de los políticos con anuncios de convulsiones sociales no han podido alterar un dinamismo económico que ha permitido convertir a la maquinaria estatal en un dador generoso de subsidios que si no se frena llevará al país al marasmo económico.