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Guardianes de la verdad Opinión

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Otra vez la ADP.- Cuando creía que lo había visto todo porque ya la ADP cruzó todos los límites, los maestros me demuestran que estaba completamente equivocado, pues siempre encuentran la manera de burlarse de las aspiraciones de la sociedad dominicana de tener una educación pública de calidad, absolutamente necesaria para tener derecho a soñar con un mejor futuro para todos. En esta ocasión le tocó el turno a la seccional del gremio en Brisas de Las Américas, en Santo Domingo Este, que desde el pasado 10 de septiembre dispuso e impuso la reducción de dos horas en el horario de clases, de 8:00 de la mañana a 2:00 de la tarde, en alrededor de 80 escuelas, dejando a miles de estudiantes fuera de la tanda extendida. ¿La razón para justificar esta nueva agresión al derecho a recibir educación de sus estudiantes? Falta de conserjes y recursos tecnológicos, así como “irregularidades” –que no explican– en la entrega de los fondos descentralizados por parte del Ministerio de Educación.

Que, dicho sea a propósito, no puede, o mejor dicho no se atreve, a tomar acciones legales para impedir que la ADP continúe abusando de su poder y de la indefensión en que se encuentran los estudiantes de nuestro sistema público de enseñanza, que son los mas pobres y vulnerables pero también la mayoría.

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Hay que decirlo de esa manera para que se entienda mejor la dimensión del daño que está provocando la irresponsabilidad, hasta ahora premiada con impunidad, del gremio magisterial, que inevitablemente carga con gran parte de la culpa de que República Dominicana se encuentre en la cola de los países de la región en la calidad de su educación. Ante las dimensiones de ese daño, insisto, no podemos seguir cruzados de brazos, contemplando desde la impotencia y la indignación los desmanes de los maestros, que hace rato suplantaron su compromiso con nuestra educación pública, con sus estudiantes, por los intereses de un sindicato inconsecuente, sectario y politizado. Pero nadie se atreve a ponerle el cascabel a ese gato.

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Claudio Acosta

Claudio Acosta

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