Santo Domingo 0ºC / 0ºC
Guardianes de la verdad Opinión
Samuel Luna

Samuel Luna

Creado:

Actualizado:

Pensé que nadie me estaba escuchando mientras tarareaba en inglés una vieja canción titulada “Everybody Hurts” (Todo El Mundo Sufre); de repente escuché la voz de un amigo anglosajón decir: “You missed your call”. Era una especie de elogio, queriéndome decir que perdí la oportunidad, mi llamado de cantar y de ser un artista famoso. Le respondí que realmente me gusta cantar, que toco la guitarra, promuevo el jazz y las artes plásticas. Sus palabras me llevaron a la reflexión de que también para muchos de nosotros es una realidad.

Las encuestas han revelado que más del 60 por ciento de las personas que trabajan o desempeñan una función lo hacen por motivos que no están conectados con la real vocación o pasión que ellos poseen. Muchos de nosotros hemos perdido nuestro llamado o vocación de servicio, hacemos cosas que no nos dan energía ni gozo, hemos caído en un ambiente espiral, sin sentido y sin propósito. No nos hemos atrevido a seguir lo que realmente nos gusta, tenemos vergüenza de lo que dirán de nosotros.

Nos gusta cantar pero nos da miedo de que nos critiquen, nos gusta bailar pero no queremos hacerlo en público, nos gusta escalar pero pensamos que es para jóvenes, nos gusta cocinar pero no nos atrevemos a organizar un grupo de amigos para cocinar juntos, nos gusta aconsejar a los políticos pero nos da miedo a que nos identifiquen con un sector de esa esfera, nos gusta enseñar pero pensamos que no poseemos la capacidad necesaria para hacerlo, nos gusta pintar o dibujar pero creemos que ya es tarde; nos hemos rendido, es como que hemos perdido nuestro llamado o vocación.

Ese mismo día, me refiero al día que mi amigo me dijo que había perdido mi llamado, hablé con un empresario que actualmente procesa maple syrup o jarabe de arce, un tipo de miel o un líquido dulce fabricado a partir de la savia del arce o el maple. Este empresario tiene 88 años, me expresó que está vendiendo su pequeña empresa, también me expresó que ya le queda muy poco tiempo de vida. Lo miré, y recordé aquella frase: “Perdiste tú llamado”. Debemos preguntarnos: ¿Cómo deseamos vivir? ¿Cómo queremos terminar nuestra vida? ¿Hemos perdido nuestro llamado o vocación?

Si estás leyendo este artículo aún tienes tiempo de disfrutar la vida activando tu vocación y hacer lo que te da energía y te inspira. Tengo un amigo, Milton Tejada, que pertenece a un grupo de caminantes, el nombre de este grupo es “LOCOrredores”, ellos disfrutan la creación, caminan por los montes, atraviesan ríos, montañas, se enlodan, ellos se atrevieron a ¡vivir! Otro amigo, Adarberto Martínez, le gusta sembrar, lanzarse en un río, tomar fotos a las flores; de hecho, tengo que decir que ambos amigos son académicos, intelectuales y han estado en el ejercicio de la educación y en la política de Estado, esto no les ha impedido disfrutar la vida activando y complementando su vocación.

Este artículo es una invitación para que reciclemos nuestra vida, para que perdamos el temor y la vergüenza; no esperemos más, realicemos lo que nos gusta, no importa lo que digan.
Si te gusta la política debes hacerlo como una vocación; todo lo que hagas, educación, arte, agricultura, escribir poesías, etcétera, hazlo; si lo haces estás transformándote y transformando. No permitas que tu llamado o vocación se pierda.

Sobre el autor
Samuel Luna

Samuel Luna

tracking