Qué se dice
¿Pintados en la pared?

¿Pintados en la pared?.- Si fuera un juego de béisbol, donde las reglas, aunque han ido cambiando para ajustarlas a los nuevos tiempos y los nuevos fanáticos, todo el mundo respeta, sería muy fácil de resolver; si te cantan el tercer strike, según la apreciación del árbitro principal, estás ponchado aunque protestes y patalees; y si te pasas o lo hace tu mánager, ambos serán expulsados y enviados a las duchas, y que el juego continúe. Organizar y dirigir un proceso electoral de manera íntegra y transparente no es un juego; es una enorme responsabilidad puesta sobre los hombros de quienes dirigen la JCE, convertidos así en árbitros que ejercen la autoridad que les confieren la Constitución de la República y las leyes electorales, cuyo cumplimiento, por parte de todos los actores involucrados, están llamados a hacer respetar.
Lamentablemente, en el terreno, en los hechos, eso no es así, pues las dirigencias de algunos partidos insisten en desafiar esa autoridad, menoscabándola y debilitándola sin darse cuenta (¿o sí lo hacen?) que conspiran contra la credibilidad del proceso. ¿Quién va a creer y confiar en los resultados de unas elecciones organizadas por una JCE débil y pusilánime que se deja narigonear de los partidos políticos? La decisión de la Fuerza del Pueblo de celebrar una actividad electoral fuera de tiempo, mal disfrazada de protesta social, es tan solo el ejemplo mas reciente, al igual que su respuesta a la intimación que le remitió, que calificó de infundada ya que no se trató, alega, de una actividad proselitista sino de “un acto de justicia contra los males sociales que afectan al país”. Con ese argumento u otro parecido el PLD podría, cualquier domingo de estos, celebrar su propia actividad proselitista; y como el PRM no querrá quedarse atrás se inventará alguna “protesta social” que lo saque a las calles. En la JCE dirán que violan las leyes electorales, pero lo que tienen que hacer sus miembros es demostrar, con acciones, que más allá de su capacidad para enviarles intimaciones no están pintados en la pared.