Qué se dice
De políticos y relevos

De políticos y relevos.- Los políticos dominicanos, ejemplos tenemos de sobra, no se jubilan ni se retiran, trabando y castrando el necesario relevo al que, llegado el momento, deberían pasarle las riendas; y no hace falta que nadie mire de soslayo hacia el liderazgo de nuestros principales partidos para saber que ahí hay un problema serio que mas temprano que tarde, porque la biología manda, tendrá que resolverse. Pero en lo que ese problema se resuelve, los partidos o proyectos políticos que encabezan sufren las consecuencias. Claro está, los que vienen detrás y están en la fila, sobre todo si son jóvenes, son las principales víctimas, y eso no es ni justo, ni democrático y además conspira contra el sistema mismo de partidos, que sin esa sangre nueva y revitalizadora, sin esa renovación del liderazgo, están condenados a morir de inanición. Y ya sabemos que no pasan cosas buenas cuando naufraga la confianza ciudadana en los partidos políticos, y el desencanto le abre las puertas a inventos peligrosos que resultan ser un remedio peor que la enfermedad que pretendían conjurar.
Pero volvamos al patio, a la realidad real de nuestra aburrida vida política, donde tenemos ejemplos de sobra, como señalé mas arriba, de todo lo que estoy hablando. Por eso no pude evitar reírme cuando leí un titular periodístico en el que Danilo Medina, presidente, máximo líder y guía del descalabrado PLD, exhortó a un grupo de jóvenes de Samaná con los que se reunió a incursionar en la política partidaria. La nota de prensa de la Dirección de Comunicaciones del partido morado no entra en detalles sobre lo que le habría dicho Medina a esos jóvenes para motivarlos e interesarlos, pero se puede apostar mucho a poco que no les contó la verdad completa, ni les habló de lo difícil que les resultará ascender y escalar posiciones de dirección no solo en el PLD sino también en el resto de los partidos, cuyas cúpulas hace rato que peinan canas y solo piensan en retirarse, en darle un chance a los que vienen detrás, el día que se mueran.