Tati y Senasa

Eusebio Rivera Almodóvar
En nuestro país son pocas las mujeres que se han visto involucradas directa o indirectamente en casos de corrupción, con lo cual queda demostrado que, aunque se alegue que ese vínculo es mínimo porque son mínimas también las mujeres con responsabilidades y cargos en el estado dominicano, igualmente es muy evidente que si hubiese más mujeres con funciones públicas, los actos de corrupción serían menores, y de ahí el título de esta colaboración, porque queremos referirnos a la doctora Altagracia Guzmán Marcelino, quien para familiares y amigos cercanos es “Tati”, con un extraordinario currículo, que incluye la primera mujer como presidenta de la Asociación Médica Dominicana, otros cargos y funciones, así como la dirección ejecutiva del Seguro Nacional de Salud (Senasa), donde recientemente se descubrió una serie de actos de corrupción que involucran más de una gestión y puso en evidencia la correcta administración de la doctora Guzmán y fortaleció nuestro criterio de que deberían nombrarse mucho más mujeres del perfil y honestidad de la doctora, que ha sido ejemplo de dirección y administración responsable e íntegra.
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