Guardianes de la verdad Opinión
Samuel Luna

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Si deseamos vivir en un país con mas oportunidades debemos poner en práctica la cohesión social; y esa responsabilidad nos toca a todos nosotros. Permítanme abrir un paréntesis para describir una simple ilustración de lo que es o no es cohesión social. Usemos el nombre de un personaje inventado, llamado Paco: “La familia de Paco decidió hacer un viaje a una de las playas de Puerto Plata, Paco buscó un lugar bello para sentarse con su esposa y sus hijos y así comer tranquilamente.

Esa familia usó nuestra bella playa, disfrutaron de la arena blanca y de la impresionante agua con color a una piedra de larimar. El clima era perfecto y placentero. Cuando terminaron de comer y de beber, decidieron regresar a su ciudad de origen. Paco les expresó que ya era tiempo de recoger para marcharse; sin embargo, nadie recogió la basura, los platos estaban con desperdicios y las botellas de refrescos y de otras bebidas estaban tiradas en la misma playa que sirvió de disfrute a la familia de Paco. Pero no solamente eso, la familia de Paco no pensó que estaba con otras personas en la Playa, llevaron un radio con bocinas potentes, contaminando todo el área con vibraciones tóxicas y repugnantes; la música era tan alta que invadía y opacaba el sonido de las olas. Paco y su familia no pensaron en las demás personas, mancharon la bella arena de la playa con plásticos , con botellas. Ellos no pensaron en las demás personas que venían a disfrutar el mismo espacio que ellos usaron. En otras palabras Paco y su familia no tenían un sentir de cohesión social, porque no buscaron el bienestar de todas las personas, pero tampoco pensaron que iban a volver a esa bella playa que ahora estaba sucia y contaminada. Paco y su familia no es un acaso imaginario, es un prototipo de la realidad dominicana.

Nuestra sociedad posee una debilidad, y es que no pensamos en el bienestar común, sin darnos cuenta apoyamos la exclusión y la marginación, con frecuencia promovemos la desconfianza y nos comportamos como aquellas sociedades que son estructuradas por un sistema de casta, y que operan con un modelo de estratificación social. Exaltamos a las familias que han estado gobernando y controlando el desarrollo y la movilidad social de forma muy sutil y fría. Aplaudimos los abusos y la corrupción la hemos aceptado como si fuera parte de la democracia.

La cohesión social es clave para entender el crecimiento de los pueblos y países. Y es en ese contexto social donde los partidos políticos, los empresarios, las iglesias, y las organizaciones comunitarias deben articular una meta en común para generar una real movilidad social que genere en el dominicano un cambio socioeconómico, un crecimiento en la educación y en todas las áreas marginadas por el sistema involutivo y carente de visión de Estado. No necesitamos más discursos con violentos chisguetes de salivas, no es suficiente expresar que amamos a nuestro país y que somos el mejor país del mundo; necesitamos más que un etnocentrismo irracional, es tiempo de generar una agenda con un sentir de cohesión social, es ahora que debemos sentirnos parte de nuestra comunidad y de nuestro entorno, es tiempo de recuperar lo que se ha perdido; pero no podremos lograr nada si no poseemos un sentir de unidad que traspase los intereses partidarios.

Debemos buscar modelos de cohesión social y duplicarlos en el contexto dominicano. La cohesión social debe ser una respuesta para reducir los males sociales y la inseguridad ciudadana. Es duro decirlo, pero hemos caído en un ciclo de quejas sin soluciones, en un proselitismo político que sólo busca el bienestar de un círculo cerrado, no poseemos una agenda nacional que toque las fibras de la sociedad dominicana. Estamos actuando como si fuésemos una sociedad tribal y depredadora.

Posemos leyes y una constitución, pero no poseemos la potestad ciudadana que nos hace actuar como ciudadanos con autoridad, haciéndonos responsables de cuidar nuestra única casa, la República Dominicana. Tenemos minas, playas y buenas tierras para sembrar y poder vivir con equidad, pero la movilidad social nos muestra que los dominicanos no estamos creciendo dentro del sistema capitalista y democrático. Nos atrevemos a decir que el derecho de acceder a las mismas oportunidades es ausente. Pero también poseemos una riqueza sociocultural que debería servirnos de cohesión social; me refiero a, una historia, una cosmovisión judeocristiana, poseemos la misma lengua, y un deseo por la justicia, pero aún así no hemos alcanzado ni materializado la cohesión social.
La cohesión social tiene que ver con el grado de participación de los dominicanos en sus sectores. Si los dominicanos permaneciéramos unidos, si nos apoyásemos, si creáramos muros de contención para frenar el abuso y el exceso de poder que nosotros mismos hemos permitido, estoy seguro que tendríamos una República Dominicana más vivible, más armoniosa y con una democracia más funcional.

La propuesta es la siguiente: Que los activistas, políticos, actores comunitarios, religiosos, educadores y empresarios, desarrollemos una campaña para elevar el deseo y el compromiso de exaltar la cohesión social, la movilidad social y la potestad ciudadana por encima de los deseos partidarios y unipersonales. Cuando esto comience a suceder, estoy más que seguro que disfrutaremos de grandes cambios a favor de todos los sectores que alimentan el Estado dominicano. Esta debe ser nuestra oración y nuestro camino a seguir.

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Samuel Luna

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