Una vida pura y santa
Sed santos, porque yo soy santo. 1 Pedro 1:16

Fuente externa
Caminar con Cristo es una decisión que nos invita a revisar cada área de nuestra vida. Caminar con él implica permitir que su luz revele lo que tiene que cambiar y aceptar el desafío de vivir de una manera que refleje su carácter.
Por eso, necesitamos reconocer una verdad que no podemos esconder, ya que necesitamos ser restaurados. El pecado deja huellas en nuestros pensamientos, emociones y acciones. Por tanto, debemos permitir que Dios arranque de nosotros todo lo que nos debilita y nos separa de su propósito.
La santidad es algo que tenemos que buscar. Por eso, debemos ser vigilantes con lo que vemos, lo que escuchamos, lo que alimenta nuestra mente y aquello a lo que le damos lugar en nuestro corazón; ya que esto puede acercarnos o alejarnos del Señor. Nuestra vida es un altar y tenemos que guardarla para que nada contamine lo que Dios está formando en nosotros.