Opinión
Virtudes humanas como elementos de poder a la luz de Maquiavelo
El príncipe debe ser como zorro, astuto para conocer las trampas, y como el león ser fuerte para espantar al lobo. (16)

Dentro de la obra El Príncipe, Maquiavelo aconseja al político a que aprenda del zorro a ser astuto para conocer las trampas
Hemos analizado en las dos entregas anteriores tanto la manipulación y el liderazgo, como las bajas pasiones que el individuo en determinados momentos pone en marcha para buscar o mantener el dominio.
Ambos elementos han sido referenciados por quien estas reflexiones-críticas-reflexivas escribe, claro está, basándonos en lo establecido por Nicolás Maquiavelo, cuando le entregó a Lorenzo de Médici un manual en donde hacía sus recomendaciones para que este hiciera un buen ejercicio de su gobierno de acuerdo a las circunstancias de ese momento, que hoy diríamos: el contexto.
Ahora, pero analizado por el escritor y estratega militar español, don Pedro Baños, vamos a continuar tocando algunos de los puntos que consideramos más importantes que bien se podrían considerar virtudes humanas como elementos ya sea para conseguir o mantener el poder dentro de la obra: El Poder, Un Estratega Lee a Maquiavelo.
En el capítulo 10, el autor florentino destaca que “Está en la naturaleza de los hombres el sentirse obligados tanto por los beneficios que otorgan como por los que reciben”, página 71, a lo cual Baños nos precisa en líneas más adelante: “Según la psicología social, las personas se sienten obligadas a devolver, de alguna forma, lo que antes se le ha dado”, especificando que esto “Se podría sintetizar del siguiente modo: la manera más rápida de lograr el éxito consiste en apoyar a otros a conseguirlo. Es la mentalidad colaborativa, la magia de la generosidad” y ahí mismo nos recalca, que “Nos sentimos obligados a hacer algo por las personas que nos han ayudado: el subconsciente nos influye”.
Es por ello, que en la entrega anterior establecíamos, que dentro de las miserias humanas, estaba el orgullo, algo que hace mucho daño y que quienes buscan lograr el poder o mantenerlo una vez obtenido tienen que saber lidiar con este sentimiento para que el mismo no lo lleve a la arrogancia, precisando Maquiavelo que “El príncipe debe cuidar de no ofender de manera grave a los que están cerca del él”, página 77, algo que el escritor español interpreta de manera correcta al reflexionar que “El respeto considerado como valor, es lo que nos permite aceptar, entender y valorar al prójimo, reconociendo los derechos de los individuos y de la sociedad”.
También consideramos importante para el buen manejo del líder, establecer dentro de la presente entrega, que el valor de la palabra juega un papel primordial en la boca de quienes nos dirigen o buscan hacerlo, pues a través de ella se podrían derribar barreras que con nuestra fortaleza física jamás podríamos desbaratar y que el destacado intelectual español analiza cuando nos expresa que “No dar importancia a la palabra dada sí que lo podemos considerar maquiavelismo en su esencia. Es puro cinismo, ya que desprecia una norma social considerada por muchos como sagrada”, página 98,
La importancia del perdón (página 103), los sanos entretenimientos (página 107), el valor de lo propio (página 116), la valoración de los buenos ciudadanos por parte de quien gobierna (página 122) y la importancia de las alianzas para conseguir el tan necesario éxito para un gobernante o líder (páginas 129-133), son también contextualizaciones esenciales que consideramos valores que quienes dirigen deben de saber estudiar a la hora de buscar el poder o para saberlo mantener luego de obtenido.
La fuerza de las leyes y su fiel cumplimiento, así como el significado de la persuasión para lograr ciertos objetivos, son también elementos cuyos valores deben de primar en el líder que busca la victoria para así obtener el poder y a la vez mantenerlo (páginas 14-143). También se encuentran la fuerza y el valor en donde Pedro Baños coloca una cita del capítulo XVIII del libro autoría del florentino, en donde este último destaca: “El príncipe debe aprender del zorro a ser astuto para conocer las trampas, y del león a ser fuerte para espantar al lobo”, argumentando ahí mismo, que “Quienes solamente toman como modelo al león y desprecian el imitar las cualidades del zorro comprenden muy mal su mal oficio”, página 147.
Es bueno tener pendiente que la prudencia es algo de mucha importancia, pues nos señala Maquiavelo que “El poco juicio de los hombres hace que se dejen llevar por las apariencias sin prever el veneno que se oculta”, página 150, sustentándose en la teoría de su estudiado blanco, al establecer, que “Para obtener el máximo de eficacia, un líder tiene que conocer la capacidad real de sus colaboradores. Las expectativas que se basan en la observación de la situación real aumentan al máximo las probabilidades de que se alcance el éxito”, página 151.
Finalmente, destacamos lo que es la importancia de los consejos dados al líder, la inteligencia, el valor y la virtud; también la apariencia, el éxito y la buena impresión, los cuales tienden a ser los ingredientes sobre los que razona de manera certera desde la página 156 hasta la 179 y en donde encontramos además, todo un manojo de sabias recomendaciones que tanto Baños como el mismo Maquiavelo, nos ofrecen como una manera certera de no solo convertimos en buenos lideres o gobernantes, sino en mejores ciudadanos.