Ordenamiento territorial ¿cuándo?

PAÍNO ABREU COLLADO
Hemos escuchado hablar de ordenamiento territorial a propósito de la reforma constitucional y eso es muy interesante porque en ese aspecto el país trae un rezago desde su nacimiento. El propio Presidente de la República trajo a colación el tema cuando explicó que como complemento a la reforma constitucional se necesitarán reformas políticas entre las que mencionó la necesidad de una ley de ordenamiento territorial (periódico Hoy del 06/09/06). Como en ese momento, el doctor Leonel Fernández sólo esbozó el concepto, no conocemos su visión general sobre el tipo de ordenamiento territorial que se requiere.

Ahora bien, el panel sobre la Reforma Constitucional patrocinado por el Gobierno el pasado día 6 de noviembre en San Cristóbal, actuando como expositora la licenciada Leyda Piña abordó el tema del Ordenamiento Territorial desde una perspectiva municipal. Ella plantea que debe consagrarse un régimen municipal de mayor alcance en sus fundamentos y funcionamiento, que facilite “el legítimo derecho al desarrollo integral de las capacidades individuales y colectivas”. Cree necesario que se definan con objetividad los criterios para la creación de demarcaciones territoriales y supeditar su aprobación a mayorías congresuales calificadas. Se refiere también a la desconcentración y descentralización para mejorar los servicios municipales y señala la conveniencia de aumentar los derechos políticos de los ciudadanos para que además de elegir las autoridades puedan también participar en la gestión y control del desempeño.

No cabe duda de que las iniciativas de la licenciada Piña, orientadas más bien a mejorar el ordenamiento político del territorio, ayudarían a los municipios a considerar más sus propias capacidades y potencialidades de desarrollo. Pero lo que verdaderamente el país necesita con urgencia es el Ordenamiento Físico o Ambiental del Territorio, que se refiere a su capacidad de uso, lo que depende de diversas variables como el tipo de suelo y el microclima del lugar, que a su vez determinan ecosistemas y estos el tipo de biodiversidad.

Según el Pequeño Larousse Ilustrado que tengo a mano, ordenamiento es la acción y efecto de ordenar, es decir, poner las cosas en su lugar, es disposición, arreglo, coordinación, etc. Pero como estamos hablando de territorio, que es a todas luces un inmueble ¡y qué inmueble!, nadie pensará que vamos a mover de su sitio un pedazo del país para ponerlo en otro. El ordenamiento ambiental del territorio a que nos referimos es un proceso de planificación sobre el uso y manejo de los recursos naturales, mediante el cual se identifican y programan las actividades humanas compatibles con la conservación y restauración del equilibrio ecológico, protegiendo así el medio ambiente y el bienestar de la población.

El Ordenamiento Territorial de la República Dominicana es un mandato de la Ley General de Medio Ambiente, considerado como uno de los instrumentos por excelencia para la gestión del medio ambiente y los recursos naturales. La ley 64-00 declaró de “alto interés nacional el diseño, formulación y ejecución del plan nacional de ordenamiento del territorio…” y otorgó un plazo de 3 años al secretario Técnico de la Presidencia junto con la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, para desarrollar las acciones correspondientes a este mandato. Han pasado más de seis años de vigencia de la Ley y hasta ahora, en este aspecto, como en muchos otros, el mandato ha sido letra muerta.

Quien suscribe no se ha enterado de la primera reunión entre las instituciones responsables del Gobierno con el objetivo en cuestión y seguramente el primer argumento que extraerán del sombrero mágico de las lamentaciones que no hay dinero para llevar a cabo ese trabajo. Ante tal posibilidad, me apresuro a observar que cualquiera sea el diseño del plan, el ordenamiento ambiental del territorio puede y debe comenzar en pequeño, ya sea por municipios o por unidades de gerencia ambiental o por cuencas hidrográficas.

Por ejemplo, un lugar ideal para iniciar el ordenamiento ambiental de la República Dominicana es el municipio de Jarabacoa. ¿Se necesita demasiado dinero para ordenar el territorio de un municipio? No, más que dinero lo que se necesita es la voluntad y la decisión de los responsables. Pero además, este es un aspecto del cual estoy seguro hay más de un organismo internacional en capacidad y con el interés de ayudar. ¿Se animarán Temístocles Montás y Máx Puig? Espero que si.