Orlando: El rango reduce la pena

POR ENRIQUE GARCÍA FRÓMETA
Al conocer la sentencia pública oral y contradictoria de La Corte de Apelación de San Pedro de Macorís del pasado 16 de abril, que condena a 30 y 20 años a los autores materiales de tu vil asesinato, asesinato, sin descontar las penas cumplidas (10), pensé expresar de una manera mi parecer ante esta justicia a media, pero no.

Es mejor dirigirme directamente a ti, aunque tu estés contemplando desde otra dimensión, donde están los hombres justos, los que tú seguiste y los que siguieron detrás de tu ejemplo.

Para ti, quien considerabas que no hay temas tabúes para escribir, que no debe haber cortapisas que trazaste la “ralla de Pizarro”, entre los que se atemorizaron tras el asesinato de Gregorio García Castro y los que siguieron ejerciendo la libre expresión, como tu pluma cuando escribió: “Si el silencio, sobre todo el autoimpuesto logra imponerse entre nosotros, estamos perdidos, irremisiblemente perdidos”.

El silencio de las autoridades ante las menciones de tus asesinos intelectuales referidos por los autores materiales no es suficiente para inculpar a los generales y mayores generales, porque como te dije, Orlando: el rango reduce la pena, o mejor dicho todavía, la justicia se parece a Balaguer, que responde a presión de grupos no al valor individual, a la fuerza, o las fuerzas incontrolables conservan gorras que le impiden ser tocadas, ni con el “pétalo de una rosa”.

Orlando, esos mismos rangos no quieren ni que se mencionen los demás casos de crímenes contra periodistas. Le huyen al caso Gregorio García Castro como el diablo a la cruz. Pero ya se sabe que una sentencia clandestina del 20 de octubre de 1980, mantiene sueltos a los implicados materiales y tratan de ignorar una verdad del tamaño del sol, así también mantienen clandestinos a los ideólogos de tu asesinato, porque el rango reduce y hasta anula la pena. De Narcisazo, que secuestraron su presencia física quieren reducir su historia a una leyenda. ¿Hasta cuándo, Orlando?