Otra guerra para Máximo

CHIQUI VICIOSO
Le dije a un amigo norteamericano, hace días, que siempre he creído que a los Estados Unidos le interesa todo menos sacar del poder a Fidel Castro. Perplejo me preguntó por qué y yo le pregunté a su vez qué haría él como ciudadano de los Estados Unidos si el New York Times pública una foto de Fidel anunciando que Cuba ofrece 80 millones de dólares a quienes ayuden a sacar al presidente Bush del poder.

¿Qué haría él si el canciller de Cuba, Felipe Roque, emulando a Condi Rice, anuncia la creación de una Comisión de Ayuda para unos Estados Unidos Libres, dado que nunca se han aclarado los resultados electorales en el Estado de la Florida que le otorgaron la Presidencia a George Bush, y a éste se le acusa actualmente de ordenar el espionaje telefónico de los y las ciudadanos/as, sin autorización del Congreso, y ahora hasta de sus cuentas bancarias. ¿Cuál sería su reacción si, además, Cuba planteara que hay un anexo secreto donde no se descarta una invasión a los Estados Unidos?

¿Qué haría si adicionalmente, las medidas implicaran el endurecimiento de un embargo económico contra los Estados Unidos que han estado penalizando a unos doscientos y pico de millones de norteamericanos durante unos cuarenta años, porque a Fidel no le agrada Bush, ni su sistema de gobierno?

Y ¿qué haría si como resultado de ese embargo los Estados Unidos se vieran obligados a negociar en euros, y además no tuvieran acceso a su antiguo nivel de consumo, a sus jeans, hot-dog, carros del año, nuevas viviendas o medicamentos básicos?

Ya sé que a nadie (me dijo), y menos a ustedes caribeños y latinoamericanos, les gusta que le digan lo que tienen que hacer, y menos si quien se los dice es un gringo, pero es que Fidel ya tiene más de 40 años en el poder!!!!

Y, le pregunté ¿por qué los dispendios y escándalos amorosos de reyes, sultanes, jeques, reinas y príncipes tienen más validez moral y social que las luchas contra el hambre, el desempleo, el analfabetismo, las enfermedades prevenibles, la mortalidad infantil o materna, o el apartheid, lideradas por un “dictador” caribeño? ¿Por qué sus reinados son asumidos como algo natural, o históricamente válido, frente a los procesos electorales cubanos?

¿A nosotros de que nos han servido los cambios de gobierno cada cuatro años?

¿Estamos mejor?

Sí, lo están, dijo. Tienen más millonarios, una clase media más extendida que antes, y además Hipólito los hacía reír muchísimo. Además, Balaguer siempre los asombraba con sus siete vidas y su retórica del siglo 16…

¿Anjá? Vele a decir eso a las viudas de los doce años, a los jóvenes sin empleo, a las mujeres prostituidas, a una madre con hijos hambrientos… O a los dominicanos deportados, o a los doce millones de emigrantes que están siendo penalizados como criminales por trabajar hasta 16 horas en fábricas y fincas norteamericanas. O véselo a decir a los negros en los Estados Unidos, esos que ciertamente Condi no representa…? O ¿los representa? ¿No fue elegida para ese cargo por su brillante ejercicio como ejecutiva de la industria petrolera, de la Chevron?

Bueno…

¿Bueno, qué? ¿Se te acabó la lista de beneficios de la alternabilidad democrática del poder?

Bueno, está Leonel…

¿Y?

Mejor cambiemos el tema…

¡Caray!

¡Qué falta hace Máximo Gómez!