Otro sueño

[b]Señor director:[/b]

Anoche soñé que el Recurso de Casación interpuesto por juristas del Partido Revolucionario Dominicano ante la Suprema Corte de Justicia había dado sus frutos.

Soñé que el más alto tribunal del país emitió un fallo de verdadera justicia, declarando nulo el procedimiento irregular y antidemocrático conque el denominado PPH valiéndose de artimañas y utilizando el poder “convencionó”, para luego proclamar candidato presidencial por el PRD al Presidente Hipólito Mejía, irrespetando los principios y la memoria de nuestro líder histórico, doctor José Francisco Peña Gómez. Para luego en ese mismo dictamen, reconocer la elección y proclamación del licenciado Hatuey Decamps como candidato presidencial de esa organización política.

Casi despertando, recuerdo al Presidente Hipólito Mejía haciendo galas de un gran demócrata, sometiéndose públicamente a un juicio de conciencia excusándose y reconociendo ante el país su proscrita elección, aceptando humildemente como bueno y válido el veredicto de marras.

Cuando desperté, momentáneamente me sentí regocijado y en disposición de afrontar la responsabilidad partidaria de trabajar para que el PRD se mantenga en el poder, unido a una candidatura de consenso y auténtica. Con un candidato victorioso, asido a la bandera de los principios y firme propulsor de la alternabilidad en el poder, como es el licenciado Hatuey Decamps.

Analizando la cruda realidad que vive el pueblo dominicano, observo con mucha pena al Presidente Hipólito Mejía y a sus alabarderos del PPH montados en el tractor de la reelección, disfrutando a sus anchas del poder y destruyendo la cosecha la cosecha de los aportes democráticos que nuestro partido ha prohijado al país. Estos oligarcas de nuevo cuño y borrachos de poder, han arrebatado el derecho de gobernar a los otros perredeístas que no tenemos responsabilidades en este gobierno y que podemos enmendar sus errores, conduciendo por mejores senderos los destinos de la República Dominicana.

Hay que reivindicar al Partido Revolucionario Dominicano recomponiendo sus fuerzas. En la presente batalla electoral, hay que saber luchar. Si nuestra organización política ofertara una candidatura presidencial proveniente del sector antireeleccionista y no comprometida con los desaciertos económicos cometidos por el PPH, el posicionamiento y la simpatía popular estaría de nuestro lado, puesto que aparte de hacer énfasis en las innumerables obras construidas por el gobierno, uno de los temas de campaña que exhibiéramos con orgullo, es el auge mundial de la Internacional Socialista y la solidaridad expresada en ayudas que recibiéramos de los gobiernos amigos y de los partidos que en todo el mundo han obtenido contundentes victorias y tienen como doctrina la social democracia.

Para concluir, les recordamos a los tercos padrinos de la odiosa, corrupta y maldita reelección que procuren no buscar culpables de su derrota electoral, porque su inminente salida del poder se debe a que el peso dominicano está muy devaluado y que las medicinas, los artículos de primera necesidad, la energía eléctrica, el gas propano y la gasolina están muy caros. Advirtiéndoles además, que no lloren como cobardes cuando al tractor que transporta la reelección se le acabe el combustible el próximo 16 de mayo.

Atentamente,

Pedro Estrella