Oye multitud
Importancia de fomentar la lectura

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CLAUDIA HERNANDEZ
claudiahdez_07@hotmail.com
Desde hace unos años se está notando un creciente interés de los padres por la lectura de sus hijos, quizás porque saben la relación que existe entre lectura y rendimiento escolar.

El potencial formativo de la lectura va más allá del éxito de los estudios; la lectura proporciona cultura, desarrolla el sentido estético, actua sobre la formación de la personalidad, es fuente de recreación y gozo, a la vez que constituye un vehículo para el aprendizaje, para el desarrollo de la inteligencia, para la adquisición de cultura y para la educación de la voluntad.

¿Qué es ser lector? Etimológicamente la palabra  leer viene del verbo latino “legere” que significa “coger”. Así pues, leer es descifrar un mensaje, comprender lo que está escondido tras unos signos exteriores: leer es desentrañar, descubrir.

Tradicionalmente ha sido la escuela la institucion encargada de enseñar a leer, a comprender un contenido expresado en signos gráficos, a conocer y utilizar una técnica lectora. Pero somos conscientes de que esto sólo no basta.

Ser lector supone convertir la lectura en una necesidad vital, hacer de la lectura un hábito voluntario, una actividad elegida libremente, deseosa y gustosa.

Pedro Salinas (el defensor Ed. Alianza. Madrid, 1967) definía al lector como “el que lee por leer, por puro gusto de leer, por amor invencible al libro, por ganas de estarse con el horas y horas, lo mismo que se quedaría con la amada”.

Con la lectura llegan a las personas un cúmulo de bienes que la mejoran. Esta no solo proporciona información, instrucción, sino que forma, educa creando hábitos de reflexión, análisis, esfuerzo, concentración y recrea, hace gozar, entretiene y distrae.

La lectura ayuda al desarrollo y perfeccionamiento del lenguaje. Mejora la expresión oral y escrita y hace el lenguaje más fluido. Aumenta el vocabulario y mejora la ortografía. Mejora las relaciones humanas, enriqueciendo los contactos personales. Nutre los contenidos de nuestras conversaciones y nos ayuda a comunicar nuestros deseos y sentimientos.

Nos da la oportunidad de conocer a  personajes que de otro modo no podríamos haber conocido. Según Huang Shanku: “Un sabio que no ha leído nada durante tres días siente que su conversación no tiene sabor”. Se hace insípida.

La lectura aumenta el bagaje cultural; proporciona información, conocimientos. Cuando se lee se aprende. Leer para saber quiénes somos y de dónde venimos y adónde vamos; leer para iluminar nuestro presente teniendo memoria del pasado, comprender los fundamentos de nuestra civilización. Un chico que lee es un hombre que sabe, un hombre que piensa. La lectura enriquece nuestra vida.  Permite ampliar los horizontes del individuo permitiéndole ponerse en contacto con lugares, gentes y costumbres lejanas.