P: ¿Cómo podemos proteger a los adultos mayores del coronavirus?

jimmi barranco

R: Los adultos mayores son más susceptibles a la infección por coronavirus (COVID-19) porque muchos padecen de una o varias enfermedades crónicas que limitan la capacidad del organismo para combatirlas: afecciones pulmonares, hepáticas o renales, diabetes, enfermedades inmunológicas, hipertensión arterial y otras afecciones cardiovasculares.

Por otro lado, a medida que envejecemos nuestro sistema inmunológico se torna menos eficiente para enfrentar cualquier afección. Por consiguiente, en los envejecientes la infección por un agente patógeno produce una inflamación en la fase temprana de la enfermedad que va preparando el camino para un daño pulmonar que no se podría superar más adelante.

Este nuevo coronavirus afecta la parte de los pulmones donde entra el oxígeno al torrente sanguíneo y se extrae el dióxido de carbono. Al envejecer los pulmones ya no son tan elásticos o resistentes como cuando éramos jóvenes.

Una alimentación completa, equilibrada y variada proporciona los nutrimentos que fortalecen nuestro sistema inmunológico: ácido fólico, hierro, selenio, zinc, vitaminas A, B6, B12, C y D. Si la dieta no es saludable, valorar la suplementación nutricional. Sin embargo, no se ha probado la eficacia de ningún suplemento (ácido ferúlico, ácido lipoico, vitamina C, D, espirulina, N-acetilcisteina, glucosamina, betaglucanos, etc.) para la prevención o tratamiento del COVID-19.

Recomendaciones:

1- Incluir 5 porciones al día de vegetales y frutas frescas (2 cítricos); yogur natural descremado, granos, infusiones naturales, maicena, avena con leche descremada y miel de abeja.

2-Preparar sopas o cremas de zanahoria, brócoli, coliflor, maíz y leguminosas; papillas o purés de víveres con huevo, pescado, carne molida, queso fresco o rallado. Cocinar los vegetales con poca agua; agréguelos cuando esté hirviendo, baje la temperatura y tápelos, para disminuir la pérdida de vitaminas.

3- Ofrecer líquidos con frecuencia para evitar la deshidratación; pues los envejecientes sienten menos sed.
4- Consumir mantequilla de maní, aceite de oliva, aguacate y nueces; controlando la sal y el azúcar.

5- ¡Lo principal es la higiene! Lavarse las manos antes, durante y al finalizar cualquier procedimiento en la cocina; utilizar tablas de picar y utensilios limpios; lavar las frutas y verduras con agua segura, dejándolas en remojo en un litro de agua con 8 gotas de cloro, durante 10 minutos.