Pacto fiscal y transparencia

Aunque un pacto fiscal tiene numerosas variables, la transparencia y la calidad del gasto parecen dominantes. Desde cualquier punto de vista, la negociación debe  conducir a acuerdos sobre cómo mejorar los ingresos del Estado sin  establecer nuevos impuestos injustificables, y al compromiso de suprimir el dispendio y lograr  que los ingresos sean empleados para promover el progreso económico y social, en base a pautas de claridad que no dejen lugar a duda no solo acerca del uso de los  recursos del erario, sino también en la buena calidad de su uso. Este último aspecto ha sido en muchos años el principal motivo de preocupación de amplios sectores.

Los integrantes del Consejo  Económico y Social, el sacerdote Mario Serrano, Roque Féliz, Rafael Abreu, Mayra Jiménez, Circe Almánzar y monseñor Agripino Núñez Collado, comparecieron como invitados al almuerzo del Grupo de Comunicación Corripio. Como interlocutores para elaborar una propuesta que presentarán mañana al Presidente Danilo Medina, dejaron clara su convicción de que hay que quebrar los esquemas que han caracterizado la baja calidad del gasto público, lograr  una reforma fiscal integral, cerrar los grifos del dispendio, y diseñar políticas para fortalecer la producción y provocar un impacto  social positivo. Las premisas para la  negociación del pacto fiscal están más que claras. Que se manifiesten ahora las voluntades.

Equipos que no deberían faltar

Una cuarta parte de las muertes que se producen en el país es causada por trastornos del corazón, según cifras que maneja la Sociedad Dominicana de Cardiología. El dato conduce a la deducción de que en el grueso de la demanda de servicios médicos, las cardiopatías ocupan un lugar muy importante y que el buen equipamiento de los hospitales debe ser una prioridad de atención permanente para cubrir los requerimientos de asistencia de la población.

Sin embargo, en los hospitales del Estado faltan equipos para la debida atención de pacientes con trastornos cardiovasculares. Los doctores Fulgencio Severino, Carlos Lamarche Rey y José Reyes Troncoso, miembros de la Sociedad Dominicana de Cardiología, han sugerido que el Gobierno invierta lo necesario en la adquisición de equipos modernos para esos fines. El déficit es incompatible con la alta incidencia de trastornos del corazón.