Padre Fantino 75 aniversario

El próximo 4 de julio del 2014 conmemoraremos el 75 aniversario de la partida a los brazos del Señor del sacerdote italiano Francisco Fantino Falco, quien vivió entre nosotros 40 años.

Llegó al país a bordo de la goleta holandesa “Leonor”, en 1899, y a La Vega el 24 de agosto de 1903. Desarrolló su apostolado siempre con los más pobres y necesitados, quienes eran sus predilectos.

Funda el colegio San Sebastián, que en 1927 cedió sus instalaciones a las hermanas terciarias Franciscanas para que el mismo sea convertido en un colegio para niñas, y que es el hoy afamado colegio Inmaculada Concepción, cuyas hermanas dirigen. Este colegio continúa esparciendo semillas del saber, inculcando valores humanos y religiosos entre sus alumnos.

Este incansable sacerdote, educador y filántropo, también fundó en el Santo Cerro el Colegio Padre las Casas, que inicia precisamente con 16 alumnos, y en poco tiempo la matrícula de los estudiantes era más de un centenar, entre internos y no internos.

Al llegar al Santo Cerro, se involucra además en labores de reparación del santuario, construye una gran cisterna para el abastecimiento del agua de la zona y también instaló un motor eléctrico para suministrar energía eléctrica a la comunidad.

Fue declarado hijo adoptivo de La Vega el 24 de enero de 1928. En 1935 fue condecorado con la orden “Cruz de Duarte”, grado de Caballero.

El 26 de febrero de 1952, el Gobierno crea una nueva provincia, Sánchez Ramírez, estableciendo que a la zona de “La Piña” se le cambiara el nombre por “Fantino”, como se le conoce todavía.

Son numerosas las calles, colegios, locales comerciales, privados y públicos que se le honra con su nombre.

Se autoimponía penitencias por errores y pecados del prójimo. Muchas veces dormía con una piedra en la almohada en sacrificio, pasaba largas horas de rodillas, en oración, según testimonios de sus propios compañeros. Visitaba enfermos, a caballo y a pie, lIevándoles el pan espiritual y muchas veces hasta el pan material.

Su frágil cuerpo con tanto trabajo y sin descanso se deterioraba cada día, hasta que fue necesario trasladarlo, muy enfermo, a San Pedro de Macorís.

En la madrugada de aquel 4 de julio de 1939 se realizó su “encuentro” con el Señor, quien lo acogió con ternura, junto a la Virgen madre, la que tanto amó y predicó de ella desde el Santuario Nacional Nuestra Señora de las Mercedes. Después de una misa de cuerpo presente, allá en San Pedro de Macorís, su cuerpo fue trasladado a Santo Domingo y llevado a la Catedral, donde se ofició una eucaristía con una gran feligresía que lo acompañaba. El cortejo fúnebre siguió hasta La Vega, rumbo al Santo Cerro, donde un mar de personas lloraban sin consuelo la muerte de su sacerdote y amigo.

Hoy, 75 años después, su memoria sigue viva entre miles de dominicanos que cada día lo veneran y lo proclaman como un santo.

Hoy, 75 años después, continúa el padre Fantino intercediendo por quienes lo aclaman como el santo padre del Santo Cerro.

P.D: La Diócesis de La Vega, junto al Comité pro Construcción del Museo al Padre Fantino, levanta un museo. Cuenta con el apoyo del Ministerio de Turismo.