País desbordado por las mentiras

Si por un momento los funcionarios peledeístas se detuvieron a reflexionar su peculiar forma de conducirse ante sus gobernados para ganar capital político y dejaron de lado el pensar como satisfacer sus aceleradas ambiciones, se deberían dar cuenta de que sus procederes le están ocasionando un daño terrible para su permanencia en el poder más allá del 2012, aparte de que sufrirían probablemente un castigo previo en las elecciones del 2010, por parte de un país hastiado de tantos engaños, mentiras, promesas e incapacidades manifiestas en el desempeño de sus cargos.

No hay dudas que la severa crisis en la producción de energía, que ha mantenido más de un 80% al país apagado por más de un mes, es prueba de que ha sido engañado con las informaciones mentirosas que ofrecen los funcionarios que no pueden evadir responsabilidades, aún cuando persisten en sus mentiras y letanías informativas que nadie las cree y no pueden pedirle al país paciencia a un país que recurre a la acción extrema de salir a las calles a protestar con el incendio de gomas y tirar piedras.

Los funcionarios esperan que con el desahogo de quemar gomas y ver que no hay reacciones positivas, el país se acomode a la crisis y a su conformidad supina. De esa manera espera que no haya una reacción más violenta que las actuales y seguir con la burla a la ingenuidad de un pueblo que creyó en los políticos peledeístas y oficialistas de turno. Eso ya ha ocurrido con políticos de otros partidos que han pasado por los gobiernos del pasado.

No ha ocurrido una reacción oficial contundente, aparte de las promesas vacías y del grito por clamar a la paciencia, mientras surgen los cuentos chinos para no pagarle a los generadores el dinero que ya ha sido cobrado y no aparece la contrapartida de los subsidios. Se pretendía que continuaran trabajando para creerle a un gobierno que es muy mala paga y pícaro.

Lo único positivo de este gobierno del PLD, en su ambiente de engañar a todos, es que sus dirigentes más conspicuos no han sabido utilizar aquellas tácticas extremas del doctor Balaguer con su poder intimidaba a quienes pretendían negar un servicio por el cual no se les pagaba. Con ciertas amenazas él sabía de cómo se postergaban los reclamos de pago.

Se pretende que exista una conformidad en los pueblos ante tantas promesas incumplidas.

El pueblo se da cuenta de cómo el gobierno reacciona ante las presiones, como las ocurridas en las protestas de San Francisco de Macorís. Es evidente que el país se envolverá en llamas ya que son tantas las necesidades, las promesas incumplidas y tantas las obras descuidadas como carreteras, calles, acueductos, puentes, canales de riego, etc. que las protestas son la única vía para sacudir al gobierno de su inercia y ceguera que le ocasiona las mieles del poder.

 Si desapareciera parte de esa hipertrofiada nómina pública, se utilizaría para acudir a satisfacer las necesidades de las comunidades, desesperadas ante la sordera oficial para resolver los problemas, que son parte de sus responsabilidades en atenderlas adecuadamente.