País no está preparado para terremotos

PEDRO GERMOSÉN
p.germosen@hoy.com.do
La República Dominicana no está preparada para enfrentar un terremoto de proporciones catastróficas, que de seguro se registrará en un futuro, advirtieron ayer los ingenieros  Rafael Corominas Pepín, ex secretario  de Obras Públicas, y Osiris de León.  

Corominas Pepín, fundador de la Sociedad Dominicana de Sismología (Sodosísmica),  resaltó  la necesidad de que el Estado eduque  a la población para que pueda ponerse a resguardo ante un movimiento telúrico de gran magnitud.

Expresó que según estudios que él mismo dirigió, el 80% de 2,000 estructuras públicas estudiadas precisan desde intervenciones simples hasta de gran envergadura.

Dijo que la educación antisísmica debe impartirse desde los niveles primarios hasta los universitarios.

Significó que para poner al país a la altura de las naciones con niveles de conocimiento para contrarrestar los daños de esos fenómenos, es imprescindible formar profesionales a nivel de doctorado en Sismología.

Corominas Pepín expresó que los aparatos con que cuenta el país para medir la intensidad sismológica  ya no son confiables.

“El Instituto de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) es una figura decorativa, porque ni los instrumentos sirven ni los que los atienden saben”, dijo el fundador de Sodosísmica en el Almuerzo del Grupo de Comunicación Corripio.

Expresó  que la unidad creada bajo su supervisión para orientar sobre la actividad sísmica, que nunca recibió los recursos adecuados, tenía que operar al margen de otras entidades del sector y, sin reparar en este requerimiento, el gobierno la traspasó a Obras Públicas.

Sobre el particular, el ingeniero De León dijo que el país no está preparado en ningún sentido para enfrentar un terremoto.

Recordó que República Dominicana ha recibido seis grandes terremotos entre 1562 y 1946.

Indicó que el terremoto de 1946, que tuvo una intensidad de 8.1 grados en la escala de Richter, generó un tsunami o maremoto que asoló la comunidad de Matanzas, en Nagua.

“Sin embargo, nosotros no tenemos una sola boya de alerta  temprana a todo alrededor de la isla que nos pueda alertar de la posibilidad de un tsunami”, expresó el ingeniero De León.

Señaló que una boya de este tipo apenas cuesta US$250 mil.

“Estamos esperando a que el Servicio Geológico de los Estados Unidos complete la instalación de una red en la región del Caribe, no porque la necesita República Dominicana, sino porque la necesitan ellos en la costa Este de los Estados Unidos para estar prevenidos”, dijo.

 Manifestó que aquí no hay una sola señal que le indique a la gente dónde ubicarse en caso de maremoto.

Consideró que Obras Públicas debe señalizar las zonas que quedarían fuera del alcance de las aguas en caso de registrarse un tsunami.

De León expresó que la señalización se haría con menos de RD$200 mil.

Metro corre peligro en caso de terremoto

El ingeniero geólogo Osiris de León afirmó ayer que para la construcción del Metro de pasajeros de la capital no se hicieron los estudios para determinar si la obra resistiría un terremoto de magnitud 8.1 grados en la escala Richter que, para el caso dominicano, es lo que recomiendan las normativas internacionales.

Sostuvo que por ser levantada sobre un terreno arcilloso, esa obra corre un “peligro terrible” en caso de un movimiento telúrico de gran magnitud.

De León  dijo que para construir esta estructura se volaron las normativas internacionales de seguridad.