País se ahorra RD$80,000 MM en 8 años con tasa más baja que estimada

El país se ha ahorrado 80,000 millones de pesos en los últimos ocho años, de 2005 a 2013, por el “diferencial” favorable que se genera cuando el Presupuesto General del Estado se ejecuta a una tasa de cambio inferior a la estimada inicialmente, reveló la Unidad Ejecutora para la Recapitalización del Banco Central

En el segundo de dos trabajos con los que responde a planteamientos hechos por el economista Andrés Dauhajre hijo sobre la disminución de las tasas de interés de los títulos que emiten el Ministerio de Hacienda y el BC, la Unidad explica que eso evidencia cómo la estabilidad macroeconómica contribuye a reducir la carga o costos para el Estado.

Plantea que esos 80,000 millones de pesos, aunados a las retenciones que ha efectuado el BC al aplicar el 10% de impuesto sobre el rendimiento de los títulos que emite y que han contribuido a incrementar los ingresos del Gobierno, compensan en gran medida los recursos que ha recibido el Banco Central por concepto de recapitalización.

Adicionalmente, no podemos dejar de mencionar el apoyo continuo que, a través del Banco de Reservas ha ofrecido el BC al Gobierno durante el mismo período, en cuanto al suministro de las divisas necesarias para honrar los compromisos de pago de la deuda externa, los de la Refinería Dominicana de Petróleo con sus suplidores internacionales y los de la CDEE con las empresas distribuidoras de electricidad.

La Unidad Ejecutora pregunta cuál hubiese sido el efecto de dichas presiones sobre el tipo de cambio y sus consecuentes impactos en el nivel nacional de precios y en el bienestar del pueblo dominicano, de no haber contribuido el Banco Central en esta tarea, y de haber tenido que buscar el Gobierno de manera consistente la totalidad de las divisas necesarias para realizar los referidos pagos.

También se pregunta a qué tasa de cambio entonces se habrían ejecutado los Presupuestos Nacionales de ese período.

El Banco Central expresa su desacuerdo con que por tratar de reducir costos de manera inadecuada de la carga de la deuda, “pudiésemos propiciar el resurgimiento del peor de los impuestos: el flagelo de la inflación y la inestabilidad del tipo de cambio”.

No obstante, señala que los bancos centrales siempre tendrán la facultad que les asiste de ejecutar sus políticas al costo que garantice la estabilidad, objeto fundamental de su existencia.

“En el caso dominicano, nos parece justo reconocer públicamente que, aún y cuando el BC tuvo que asumir el cuasifiscal heredado de la crisis bancaria del 2003, como un “costo consumado e inevitable” que arrojó pérdidas al Estado del orden de un 20% del PIB, así como la avalancha que sumergió a 1.5 millones de dominicanos en la pobreza, las autoridades monetarias que asumieron las riendas a partir de agosto del 2004 lograron minimizar ese costo, y contribuir por su parte a implementar medidas que complementaran el apoyo financiero que recibiría el BC del Estado, en su calidad de único accionista en el marco de su recapitalización”, expresa.

Entre las principales acciones adoptadas por las autoridades en este sentido, destacó la reducción gradual del costo de esa deuda cuasifiscal.

Esas tasas descendieron de un promedio ponderado de un 35.2%, al haber certificados con tasas de hasta un 60% anual, existentes antes de agosto del 2004, a un 16.0% promedio anual de ese portafolio a abril de 2014, acompañado de una ampliación de los plazos de esos títulos de 7, 15 y 30 días previo a la fecha indicada, a plazos de 3, 5 y hasta 7 años, lo cual también contribuyó a gerenciar en el tiempo el referido costo con una mayor holgura.