Palacio desata pugna Ecuador

Quito (EFE).- Una dura pugna política se abrió hoy en Ecuador por la inesperada decisión del presidente, Alfredo Palacio, de enviar al Parlamento siete preguntas para su posible inclusión en una consulta popular de reforma política.

Palacio anunció el jueves que enviará a estudio del Parlamento las preguntas, que versan sobre el sistema electoral, el poder judicial y la posibilidad de revocar el mandato de las autoridades de elección popular.

La decisión ha provocado revuelo en el Parlamento, donde su presidente, Wilfrido Lucero, ha calificado de “disparate” y “atolondrado” el contenido de las preguntas y ha acusado a Palacio de faltar al respeto al Congreso, al pedir una sesión extraordinaria para el 26 de julio, cuando él ya había hecho otra convocatoria.

Lucero había convocado para el 27 de julio a una sesión extraordinaria para analizar aspectos relacionados con el Tribunal Constitucional y las reformas a la ley de Cultura Física y Deportes, así como de Seguridad Social.

Enredados ahora en dos convocatorias, Lucero ha pedido a Palacio que retire la suya, pero en caso de no ser escuchado ha invitado a los legisladores a asistir a la sesión del 26 para clausurarla tan pronto se inicie y concurrir a la del 27.

Aunque Lucero considera que con su propuesta se da una salida a la pugna política, deja el asunto en la cancha del Ejecutivo, y esquiva así que sea el Legislativo el que ceda en la fecha.

“Dejo constancia de que este grave conflicto no lo ha originado ni esta Presidencia ni el Congreso Nacional. Los únicos responsables del mismo son el Presidente de la República y su Gobierno”, dijo Lucero en una rueda de prensa.

Para Lucero, el Congreso “ha sido objeto de una evidente acción de falta de respeto por parte del presidente de la República”.

“Que no traten ellos (Ejecutivo) de provocar al Congreso Nacional”, anotó Lucero, al asegurar que el pulso no se enmarca en una “diferencia de tipo formal”.

Para Lucero, la decisión de Palacio constituye una “burla” que ha dejado en entredicho al vicepresidente de la República, Alejandro Serrano, que está a cargo del proceso de concertación ciudadana, habilitado por el Gobierno para recoger planteamientos de personas, grupos sociales e instituciones sobre la reforma política, institucional y legal del Estado ecuatoriano.

De ese proceso, en el que se han recibido miles de propuestas de reformas en diversos ámbitos, se pretende, entre otras cosas, extraer propuestas para formular las preguntas de la consulta, por lo que también resultó sorpresivo el anuncio del jefe de Estado.

Lucero también dejó entrever que hay problemas dentro del Ejecutivo, al anotar que el ministro de Gobierno, Mauricio Gándara, no conocía el jueves las pretensiones de Palacio, que se rumoreaban ya en la prensa.

“Mi principal deber es hacer respetar al Congreso Nacional”, puntualizó Lucero, que aseguró a EFE que “no hay planificación” en las propuestas de Palacio, que incluye la posibilidad de la creación de un sistema electoral por distritos.

Palacio también plantea volver a un Congreso bicameral y que la población ratifique un nuevo sistema de elección de jueces de la Corte Suprema de Justicia.

Además, Palacio propone reformas en la designación de los integrantes del Tribunal Constitucional, el máximo organismo de control legal del país, así como en el Tribunal Supremo Electoral.

El jefe del Estado también aspira a que la población apruebe un sistema de autonomías provinciales, basado en principios de solidaridad y unión nacional.

La última propuesta de Palacio para la consulta popular, prevista para el 11 de diciembre, se relaciona con la posibilidad de aplicar un mecanismo de revocación del mandato a las autoridades de elección popular, incluso del presidente de la República.

El legislador Luis Villacís, del Movimiento Popular Democrático (MPD, de izquierdas), aseguró a EFE que la decisión del jefe de Estado es una “provocación” al Parlamento y un “suicidio político”, pues el “pueblo se ve traicionado” porque no plantea “temas de trascendencia”.