Palacio inicia difícil tarea enfrentar crisis

QUITO (AP).- Mientras el ex presidente Lucio Gutiérrez recibía asilo político en Brasil, el nuevo mandatario Alfredo Palacio se enfrentaba a la difícil tarea de sacar al Ecuador de la profunda crisis político-social en que se encuentra.

Las tumultuosas protestas callejeras de los últimos días habían cesado y las actividades se reanudaron normalmente el jueves. Los quiteños se dirigieron a sus respectivos trabajos mientras intensa lluvia matutina.

Las escuelas y universidades continuaban cerradas pero no se registraban manifestaciones en las calles, salvo grupos frente a la residencia de la embajada de Brasil, donde se encuentra asilado Gutiérrez.

El ex coronel del ejército ecuatoriano cayó del poder el miércoles en medio de multitudinarias protestas en esta ciudad, que demandaban su renuncia al culparlo de intromisión en otras funciones del estado por disolver la Corte Suprema el viernes pasado y por supuestos actos de corrupción.

Gutiérrez fue destituido por 62 de 100 diputados que resolvieron el miércoles que el mandatario había “abandonado su cargo”.

Según los informes de prensa, Gutiérrez intentó en tres oportunidades salir de la ciudad utilizando un helicóptero, luego un avión, y después nuevamente un helicóptero, lo que fue frustrado por indignados manifestantes, .

Finalmente se refugió en la residencia del embajador de Brasil en esta ciudad.

El embajador brasileño, Sergio Florencio Sobrinho, confirmó la presencia de Gutiérrez en su residencia y que su gobierno había concedido el asilo político “con el objetivo de contribuir para una solución pacifica de una crisis politico-constitucional” de Ecuador.

En las afueras de la residencia diplomática, un centenar de manifestantes exigía que el gobierno de Brasil entregue a Gutiérrez a la justicia y atienda el pedido de la fiscal general ecuatoriana, Cecilia Armas, que ordenó su detención por los últimos actos de su régimen en los que se le acusa de ordenar reprimir fuertemente a los manifestantes en las calles.

En los nueve días de protesta, la Cruz Roja informó de 360 heridos, 281 de ellos por asfixia y 79 personas con heridas por enfrentamientos.

El reporte de la Cruz Roja también señaló que dos personas murieron una la madrugada del miércoles, el fotógrafo chileno Julio García, residente en Ecuador, por un paro cardio-respiratorio, a consecuencia de los gases lacrimógenos lanzados por la policía. También murió una mujer, atropellada el miércoles durante las protestas.

“Brasil, como país hermano de Ecuador, está obligado a no dar asilo a este ladrón”, dijo la AP Carlos Garrido, vendedor de autos, inconforme con la decisión del gobierno brasileño.

Más radical, Pedro Vergara, un profesor de colegio, precisó que “el nuevo presidente debería exigir al gobierno de Brasil que devuelva a Gutiérrez. Si es un país hermano, americano, tiene que sacarlo a la calle, a que el pueblo haga justicia”.

En tanto, Palacio, tras pasar el miércoles tensos momentos en un edificio de CIESPAL (Centro Interamericano de Estudios de la Comunicación para América Latina), logró ingresar el jueves al Palacio de Gobierno para ocupar la oficina presidencial y comenzar a gobernar.

Las fuerzas armadas, que le dieron el respaldo al nuevo mandatario y convocaron al orden, han mantenido una custodia a su alrededor en las últimas horas.

Palacio asumió formalmente el poder en el palacio de gobierno el jueves, y designó a los cinco principales ministros de su gabinete, conformado por 15 secretarios de estado.

Mauricio Gándara, fue designado ministro de Gobierno; Antonio Parra, canciller y Aníbal Solón ministro de Defensa. Rafael Correa, fue designado ministro de Economía y Oswaldo Molestina, ministro de Comercio Exterior.

El palacio presidencial, ubicado en el centro de Quito, lucía aún como en días pasados, con un fuerte resguardo policial y militar, alambres de púas en los ingresos, pero la gente podía transitar por el lugar.

“Ojalá este nuevo presidente no se deje utilizar como el otro”, dijo a radio Sonorama una de las transeúntes que caminaba por la plaza de la Independencia, al pie del Palacio Carondelet.

Palacio, de 66 años, es un cirujano sin afiliación política y que subió al poder como vicepresidente. Fue compañero de fórmula en la elección presidencial de Gutiérrez, en enero del 2003, por un mandato de cuatro años.

Según la Constitución, Palacio asumió la presidencia por el orden de sucesión, luego de la destitución de Gutiérrez.