Palestinos juran vengar muerte líder Hamas

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CIUDAD GAZA, Franja de Gaza.- Cientos de miles de palestinos enfurecidos colmaron las calles de Gaza ayer para el funeral del jeque Ahmed Yassin, el líder del grupo extremista Hamas asesinado por Israel.

“Venganza, venganza” gritaban los palestinos. “Sacaremos venganza por cada gota de sangre que le sacaron a Yassin”, exclamó Salman Bdeiri, un palestino de 24 años que lloraba cerca de una mezquita.

Unos 200.000 palestinos acudieron a la manifestación, la mayor concentración en el lugar que se recuerde.

[b]Condenan muerte[/b]

Dirigentes árabes y musulmanes y la mayor parte de los países europeos condenaron el asesinato del jefe espiritual del movimiento radical palestino Hamas, el jeque Ahmad Yassin, cuya muerte en un ataque selectivo israelí enfureció a los palestinos y a los ciudadanos árabes.

En tanto mediante un comunicado atribuido por una página de Internet a la organización terrorista Al Qaida clamó ayer “venganza” contra Estados Unidos y sus aliados por el asesinato en Gaza del líder espiritual de HAMAS, Yasin.

Condenando un “crimen bárbaro”, el presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, decretó tres días de duelo en los territorios palestinos y pidió la celebración de una reunión especial del Consejo de Seguridad de la ONU.

Este asesinato va a “reforzar la unidad nacional palestina frente a este crimen y a las conspiraciones bárbaras de Israel que superaron todos los límites posibles”, escribió la Autoridad Palestina en un comunicado. El primer ministro palestino Ahmad Qureia denunció un “gran crimen atroz”.

[b]Israel defiende acción[/b]

Por su parte, el estado judío defendió sus acciones afirmando que había eliminado a uno de los cabecillas terroristas más notorios. Yassin, un sexagenario cuadriplégico, es el líder palestino más prominente muerto por Israel en más de tres años de enfrentamientos. El mundo árabe y muchos países europeos calificaron el asesinato de una grave escalada en el conflicto, mientras los israelíes, que consideran a Yassin responsable de decenas de ataques en que murieron civiles, alabaron la operación como una importante victoria en la lucha contra el terrorismo.

Hamas sugirió que podría buscar ayuda externa para vengarse.

“Todos los musulmanes del mundo se sentirán honrados en unirse en la represalia por este crimen”, dijo la organización en un comunicado.

Hamas también amenazó a Estados Unidos por primera vez, diciendo que el respaldo del gobierno de George W. Bush a Israel permitió el asesinato. “Los sionistas no llevaron a cabo el operativo sin recibir el consentimiento de del gobierno terrorista estadounidense, y (Estados Unidos) debe asumir la responsabilidad por este crimen”, indicó Hamas.

Más de 200.000 palestinos, algunos portando banderas verdes de Hamas, congestionaron las calles para asistir a los funerales de Yassin, la mayor demostración registrada en ciudad Gaza en los últimos años.

Los dolientes trataban de tocar el féretro del dirigente, cubierto por la bandera de su grupo. Dos helicópteros de Israel sobrevolaban la zona, en medio de un cielo ennegrecido por el humo de neumáticos incendiados. Miles de palestinos salieron también a la calle en Cisjordania.

Ante temores de ataques de represalia, Israel selló los accesos de la Cisjordania y de Gaza, impidiendo a palestinos que ingresaran a su territorio. Además, las fuerzas de seguridad fueron puestas en estado máximo de alerta.

El ataque afectó al líder palestino Yaser Arafat de muchas maneras. Las multitudes que rindieron homenaje a Yassin mostraron lo formidable que es ahora Hamas, y lo debilitada que está su autoridad.

Arafat teme ser el próximo en la lista de Israel, dijo uno de sus asesores, el ministro de Comunicaciones Azzam Ahmed. “Arafat se siente amenazado. Y nosotros creemos que está amenazado, pues cuando ellos atacan al jeque Yassin, no están muy lejos de Arafat”, dijo Ahmed.

Sin embargo, un funcionario de seguridad israelí, que pidió no ser identificado, dijo que la campaña de Israel se concentra en Hamas, al menos por ahora.

En el cementerio, el ataúd de Yassin fue llevado a la tumba entre dos filas de 200 combatientes. Los hombres estaban armados con misiles antitanques y con ametralladoras.

El primer ministro Ariel Sharon dijo el lunes que Israel continuará su guerra contra el terrorismo, sugiriendo que podría haber más ataques como el que mató horas antes a Yassin.

Sharon dijo que Yassin era un “architerrorista” que planeó ataques en que murieron centenares de israelíes.

“La guerra contra el terrorismo no ha finalizado. Continuará día tras día, en todas partes”, dijo Sharon a legisladores de su partido, el Likud.

Además de Yassin, murieron el lunes 11 palestinos, siete en el ataque en que fue asesinado el líder de Hamas, tres en tiroteos con tropas israelíes, y uno que tenía explosivos en su poder.

Helicópteros de Israel lanzaron tres misiles en dirección del dirigente, confinado en una silla de ruedas, mientras salía de una mezquita cercana a su casa al amanecer, dijeron pobladores locales. Yassin y otros siete murieron, entre ellos varios de sus guardaespaldas. Unas 17 personas resultaron heridas, entre ellas dos de los hijos del jefe militante.

“Su silla de ruedas quedó retorcida. Dos o tres personas estaban tiradas junto a él. Una de ellas no tenía piernas”, dijo el taxista Yousef Haddad, quien salió a toda prisa de una tienda local cuando los misiles estremecieron el vecindario de Sabra.