Palmas para el alcalde Abel Martínez

Ubi Rivas.

El alcalde de Santiago de los Caballeros, Abel Martínez, ha trazado con su responsable proceder dos rutas, la primera es la correcta que, como ejemplo vivo, muestra a sus pariguales, y la segunda, una evidente percepción de que desbroza la trocha para acceder a niveles políticos más altos.
El 10 de este mes, el alcalde Abel Martínez intervino manu militari el infierno del vertedero de Rafey, que afecta gravemente la contaminación a 1.2 millones de residentes de la segunda ciudad en todos los órdenes del país, siempre.
Formalizó un acuerdo con las empresas Green Whells y Clipel Global para procesar 300 toneladas de desechos diarios que generan los munícipes santiaguenses, que demás generará 80 megavatios de energía, un acuerdo plausible, beneficioso para ambas partes, que no ha asumido ningún alcalde.
Impidió a los buzos ingresar al vertedero de Rafey para preservar el área, y los buzos, sin un aval legal, reclaman indemnizaciones por RD$40 millones para abandonar sus actividades lucrativas, que el alcalde responderá con las providencias que estime, que cualquiera que sea, obtendrá el respaldo de sus munícipes.
El día 11, el alcalde Abel Martínez dispuso un operativo para eliminar a los buhoneros de las principales arterias de la Ciudad Corazón, que arrabalizan el entorno, que debe extender a los paisanos por igual, y despejar el Casco Histórico de tanta mugre y descomposición ambiental.
Las providencias ejecutadas por el alcalde Abel Martínez trazan no solo una pauta a imitar por todos sus pariguales, sino que denota iniciativas, creatividad y emprendimiento, que avalan sus dotes demostradas de condiciones políticas que nadie sospecha cultiva para acceder a estadios más altos en su relativo breve trayecto en la vida pública.
Es la coyuntura que invito a monitorizar, de una promesa política.