Panam: El círculo final para Félix Sánchez

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TORONTO. Después de ganar el título olímpico de los 400 metros con vallas en Londres 2012, lo primero que Félix Sanchez hizo al regresar a casa fue ir al garaje donde había guardado todas sus medallas y placas.

Ahí estaban desde 2008, cuando ni siquiera se pudo clasificar a la final olímpica de Beijing, luego que cuatro años antes se había coronado en Atenas para convertirse en el primer deportista dominicano en adjudicarse una medalla olímpica de oro. “Yo sentía que estaba viviendo del pasado y no quería hacer eso”, dijo el vallista dominicano en una entrevista con The Associated Press.

“Cada vez que entraba a esa habitación pensaba en el pasado, en vez de enfocarme en el futuro”. El “Súper” Sánchez cumplirá 38 años el mes próximo, y sabe que le queda escaso tiempo en la alta competencia. Su agenda de aquí a 2017 ha sido elaborada para completar el círculo de una extraordinaria carrera en el atletismo. La primera vez que el doble campeón olímpico y mundial representó a su país en una competencia internacional fue en unos Juegos Panamericanos, los de Winnipeg 1999. .

Este miércoles volverá a pisar una pista en Canadá en unos Panamericanos, ahora en Toronto, al tomar parte de las eliminatorias de los 400 con vallas. “Fue un evento muy histórico, la primera vez que representé a mi país. Llegué cuarto con mi mejor marca, la primera vez que bajé de los 49 segundos”, evocó Sánchez sobre Winnipeg.

“Gozamos mucho, comimos demasiado, recuerdo mucho los entrenamientos, conociendo a los otros muchachitos de atletismo, y conociendo Canadá por primera vez”. Luego de Toronto, Sánchez tiene previsto acudir a China para volver al estadio donde en 2008 sufrió cuando el mismo día que le tocaba correr en una eliminatoria supo de la noticia del fallecimiento su abuela materna, Lilián Peña, quien le crió.

Cuando se le creía acabado, Sánchez sorprendió al mundo en Londres 2012 al alzarse con el título y con 34 años convertirse en el campeón olímpico más longevo de la historia en esa prueba. Lo hizo con un tiempo de 47.63, tiempo idéntico al de su victoria una década antes en Atenas. Así ha sido su trayectoria, cargada de simetría. Anhela competir en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Dice que tiene una cuenta pendiente en Brasil, puesto que en los Panamericanos de 2007 en la misma ciudad chocó en la última valla y se quedó sin presea. Su plan original era retirarse tras Río, pero cambió de idea cuando supo que el siguiente campeonato mundial se escenificará en Londres. Sí, el mismo estadio donde bajo la lluvia ganó su impensable segundo oro.

“Están las estrellas alineadas. Sería perfecto retirarme en Londres, donde volví a ser campeón. Podré decir que estuve en cinco Juegos Panamericanos, cinco Juegos Olímpicos y 10 mundiales, algo que nadie en mi evento ha logrado. Será cerrar el libro de mi carrera”. ¿Y cómo se ve para lo que le queda? Sánchez no exhibe resultados destacados esta temporada, pero advierte que los 400 con vallas son una carrera en la que no hay nadie dominante, como cuando el dominicano enhebró una racha de 43 victorias entre 2001 y 2004. “No se puede pronosticar nada.

En la final, uno nunca sabe que puede pasar. Todo el mundo tienen una oportunidad y yo tengo como ventaja la experiencia y la confianza”, señaló. “Si estoy en forma, sinceramente siento con el corazón, que soy el mejor atleta”. “Quiero ser factor y ganar medalla”, afirmó.