Papa beatifica a 4 sacerdotes

CIUDAD DEL VATICANO (AP).- El papa Juan Pablo II beatificó el domingo a un sacerdote que fue obligado a abandonar un cargo político debido a la violencia fascista y a dos españoles que, según el pontífice, son fuente de inspiración a quienes perdieron a sus seres queridos en los atentados en Madrid.

Con la beatificación de un sacerdote italiano, de los españoles y de una monja italiana en una ceremonia en la Plaza de San Pedro, se elevan a 1.324 los católicos a los cuales el Papa confirió el honor. La beatificación es el último paso formal antes de la santidad.

El pontífice, de 83 años, parecía alerta, y en la homilía, que leyó en su totalidad, rindió tributo a los cuatro por haber “enfrentado las dificultades y tribulaciones de su peregrinaje terrestre”. Al concluir la ceremonia Juan Pablo II dijo que los dos españoles beatificados podían ofrecer consuelo a aquellos que sufren por los ataques del 11 de marzo en Madrid.

Al elogiar a un sacerdote español y a una monja, que trabajaron con los pobres, diciendo que eran “instrumentos de la piedad”, el pontífice señaló, “Al mismo tiempo los aliento a que mantengan la esperanza, el espíritu y la generosidad ante el dolor de tantas familias, del pueblo de Madrid y del resto de España a raíz del reciente ataque terrorista”.

“El amor es más fuerte que el odio y la muerte”, dijo el Papa en español desde las gradas de la Basílica de San Pedro ante miles de peregrinos y turistas, entre ellos varios grupos procedentes de España.

En los atentados murieron 202 personas y fueron heridas más de 1.400.

Debido a una enfermedad, Piedad de la Cruz Ortiz Real no pudo unirse a una orden religiosa durante su juventud. Eventualmente, se hizo sacerdote y creó una orden de monjas dedicada a atender a huérfanos y ancianos. Vivió en la pobreza y se negó a aceptar una cama en su agonía, falleciendo sentado en una silla en 1916.

La española Matilde del Sagrado Corazón Tellez Robles decidió cuando era una adolescente ingresar a un convento. Pero su padre quería casarla, y trató de desalentar su vocación. Eventualmente, se hizo monja y fundó una orden religiosa que cuida a los huérfanos, los enfermos y los pobres. Murió en 1902.

Los otros beatificados fueron Luigi Talamoni, un sacerdote que fue electo como concejal en Monza, en el norte de Italia, en 1893. Talamoni utilizó su cargo para luchar por mejores condiciones habitacionales y centros de cuidado diario para los pobres, y para aliviar la situación de los presos. Pero en 1923 los fascistas obligaron a renunciar por la fuerza al concejo municipal en que estaba Talamoni, tres años antes de su fallecimiento.

También fue homenajeada la siciliana Maria Barba. Contra la oposición de su familia se hizo monja, se unió a la orden de las Carmelitas, y fundó un nuevo monasterio antes de morir en 1949.