Papa condena nazismo y comunismo

CIUDAD DEL VATICANO (EFE).- El Papa Benedicto XVI condenó ayer con dureza el nazismo y el comunismo, afirmó que cada vez que una ideología totalitaria pisotea al hombre toda la humanidad está seriamente amenazada, y pidió que no se olviden estas formas de “inaudita violencia” para que no se repitan.

El Pontífice hizo estas manifestaciones durante la proyección en el Aula Pablo VI del Vaticano de la película para televisión “Karol, un hombre elegido Papa”, sobre la figura de Juan Pablo II, acto en el que recordó la Segunda Guerra mundial, a la que calificó de “suicidio de la humanidad”.

“El 8 de mayo de 1945 concluyó aquella descomunal tragedia que sembró en Europa y en el mundo, en medida jamás experimentada hasta entonces, destrucción y muerte. Cada vez que una ideología totalitaria pisotea al hombre, toda la humanidad está seriamente amenazada”, afirmó el Obispo de Roma.

Joseph Ratzinger aseguró que con el paso de los años los recuerdos no deben palidecer, “sino que deben convertirse en una severa lección para la nuestra y las futuras generaciones”.

“Tenemos el deber de recordar, especialmente a los jóvenes, a qué formas de inaudita violencia puede llegar al desprecio del hombre y la violación de sus derechos”, afirmó el Papa.

El Pontífice subrayó también que parece como un hecho de la Providencia el que a un Papa polaco (Juan Pablo II) haya sucedido un ciudadano de Alemania (él) donde el régimen nazi “se mantuvo con gran virulencia y atacó después a las naciones vecinas, entre ellas Polonia”.

“Estos dos papas en su juventud (Juan Pablo II y él), aunque en frentes adversos y en situaciones diferentes, conocieron la barbaridad de la Segunda Guerra Mundial y la insensata violencia de hombres contra hombres, de pueblos contra pueblos”, denunció Ratzinger.

El Papa aseguró que nada podrá mejorar al mundo si el mal no es vencido y que éste sólo puede ser superado con el perdón.

A este respecto abogó para que “la común y sincera” condena del nazismo y del comunismo ateo sirva para que todos los hombres se comprometan a construir sobre el perdón, la reconciliación y la paz.

La película “Karol, un hombre elegido Papa” trata la vida de Karol Wojtyla hasta que fue elegido Pontífice en 1978.

Relata lo que sucedió en Polonia durante la ocupación nazi, la represión del pueblo polaco y el genocidio de los judíos.

“Se trata de atroces crímenes que muestran todo el mal que encerraba la ideología nazi”, subrayó Benedicto XVI.

Agregó que ante tanto dolor y tanta violencia el joven Karol decidió cambiar su vida, respondiendo a la llamada de Dios.

Joseph Ratzinger señaló que la película presenta escenas que en toda su crudeza suscitan horror y hacen reflexionar sobre “toda la perversidad que puede esconderse en el hombre”.

“Al mismo tiempo, la evocación de esas aberraciones hace que las personas se comprometan a esforzarse para que jamás vuelvan a repetirse casos de tanta inhumana barbarie”, precisó el Papa.

Antes de la proyección de la película, Benedicto XVI asistió en el Vaticano a la entrega a su hermano Georg de la Cruz de Honor de Austria por sus estrechas relaciones culturales y pastorales con ese país.

La condecoración austríaca le fue concedida a Georg Ratzinger, también sacerdote, el 7 de diciembre de 2004.