Papa Francisco se da “baño de pueblo” en centro Nueva York

26_09_2015 HOY_SABADO_260915_ El Mundo12 B

Nueva York.-Los “ciudadanos sin derecho a serlo” protagonizaron ayer las referencias del papa en la homilía de la misa celebrada en el Madison Square Garden de Nueva York, la “ciudad de las ciudades”, al final de su segunda jornada en la urbe. Francisco, que procedía de visitar en el barrio de Harlem una escuela para niños inmigrantes, llegó al corazón de Manhattan, su histórico complejo deportivo y de espectáculos, para llamar la atención sobre quienes no tienen “derecho a la ciudadanía”.

Y habló de los que se quedan “al borde de nuestras calles, en nuestras veredas, en un anonimato ensordecedor” en una homilía pronunciada en español, aunque el papa ofició el resto de la eucaristía en inglés. “Las grandes ciudades esconden el rostro de tantos que parecen no tener ciudadanía o ser ciudadanos de segunda categoría”, dijo el papa, que fue aplaudido en un par de ocasiones por los asistentes al oficio religioso. Jorge Mario Bergoglio dedicó especial atención a “los extranjeros, los hijos de estos (y no solo) que no logran la escolarización, los privados de seguro médico, los sin techo, los ancianos solos”. “Las grandes ciudades se vuelven polos que parecen presentar la pluralidad de maneras que los seres humanos hemos encontrado de responder al sentido de la vida en las circunstancias donde nos encontrábamos”, explicó el pontífice.

“En las grandes ciudades, bajo el ruido del tránsito, bajo ‘el ritmo del cambio’, quedan silenciados tantos rostros por no tener ‘derecho’ a ciudadanía, no tener derecho a ser parte de la ciudad”, agregó el papa. “Se convierten en parte de un paisaje urbano que lentamente se va naturalizando ante nuestros ojos y especialmente en nuestro corazón”, dijo Francisco.

La homilía formó parte de una misa con la que el papa terminó una intensa jornada que comenzó en la sede de Naciones Unidas, le siguió una oración interreligiosa en la “zona cero” y una visita a una escuela con niños y familias inmigrantes. Para entretener y preparar a la misa a los veinte mil asistentes se preparó un auténtico espectáculo, como los que este lugar de eventos deportivos y musicales está acostumbrado a alojar.