Papa inicia Cuaresma afirmando que oración ayuda combatir el mal

CIUDAD DEL VATICANO.  EFE. El papa Benedicto XVI comenzó ayer la Cuaresma, el periodo de 40 días que para los católicos precede a la Semana Santa, con la tradicional procesión y la celebración de la misa de Cenizas, en la que afirmó que la oración es “la principal arma” contra el mal.

Benedicto XVI se trasladó ayer al Aventino, una de las históricas siete colinas de Roma, para presidir la procesión que va desde la basílica de San Anselmo hasta la de Santa Sabina, donde se celebró la ceremonia de la imposición de las cenizas, que marca el comienzo de la Cuaresma.

El Pontífice presidió la procesión acompañado del cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini; del secretario de Estado Vaticano, el cardenal Tarciso Bertone; el prefecto de la Congregación de los obispo, Giovanni Battista Re, además de otros purpurados y obispos.

En Santa Sabina, el Papa recibió la ceniza de manos del cardenal Joseph Tomko, titular del templo, y después él la impuso al resto de concelebrantes.

En su homilía, el Papa explicó que el periodo de la Cuaresma, “cuando se invita a los católicos- a la oración, a la penitencia y al ayuno, constituye una ocasión providencial para hacer más viva la esperanza”.

Y después centró su discurso en la oración, que es “la primera y principal ‘arma’ para afrontar victoriosamente la lucha contra el espíritu del mal”. Añadió que “la verdadera oración es el motor del mundo porque lo mantiene abierto a Dios” y por ello sin oración no hay esperanza.

Las frases

Benedicto XVI

Sin la dimensión de la oración, el yo humano termina por cerrarse en sí mismo, y la conciencia, que tendría que ser eco de la voz de Dios, corre el riesgo de reducirse al espejo del yo”.

Quien se libera hacia Dios y sus exigencias, se abre al otro, al hermano, que llama a la puerta de su corazón y le pide”.