Papeles de cine
Todas las imágenes posibles de la guerra de abril: documentales y memorias

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POR CARLOS FRANCISCO ELÍAS
“El cinturón de fuego que tu vientre comprime
Puede volver cenizas la vastedad del mapa.
Pero quiere decirte, guardiana de mis sueños,
Que todos los infiernos y sus hombres se apagan
En el océano inmenso de los pueblos que gritan:
¡Yanqui, vuelve a tu casa! “.
Abelardo Vicioso.

“Canto a Santo Domingo Vertical”, abril 1965.

La Guerra de Abril sigue siendo el acto histórico más importante de la historia de la República Dominicana en el siglo XX.

El asomo de la heroicidad, la pasión trenzada de civiles y militares tratando de construir otra historia, abonando con sangre y decisiones firmes ideales consensuados en la cohesión que la injusticia y el abuso del poder inspira.

Más que el asombro tomando las calles, definición de Lenin para el Octubre rojo, las imágenes conservadas en nuestro raquítico patrimonio fílmico son la prueba fehaciente de qué hechos sucedieron y de que hubo una clara voluntad popular dispuesta para asumir todos los retos posibles. En ese caudal de imágenes queda una memoria, queda la lucha por la historia posible, más de cuatro décadas después todavía faltan imágenes por descubrir, deben estar en algún lugar, existen, esperan que nuestro interés las descubran, no importa dónde se encuentren.

A juzgar por el valor de lo que significó coyunturalmente la Guerra de Abril para América Latina, quedan todavía imágenes que habrá que descubrir, la razón que obliga a suponer esta posibilidad es el hecho de que la Guerra de Abril tuvo una cobertura periodística muy especial a nivel mundial, esa pista pudiera conducirnos a lugares insospechados, para encontrarnos con imágenes de nuestro truncado destino.

/ 1 / LOS DOCUMENTALES Y LOS TEMAS  FICCIONALES  POR FILMAR SOBRE EL TEMA DE LA GUERRA DE ABRIL

Como se entenderá, el modelo del documental histórico lo hicieron aquellos países que envueltos en la Segunda Guerra Mundial, tenían un Ministerio de Propaganda cuyas necesidades estratégicas eran básicas a lo largo de la guerra.

De hecho, existen clásicos en el género: El Triunfo de la Voluntad (1934 ) de Leni Reifenstahl, quien trabajó para Adolf Hitler, estableciendo una relación muy particular con el tirano que le llevó a realizar otro documental modélico llamado Olympia (1938), cuyo desvarío en la visiones corporales de las razas, según criterio hitleriano de pureza étnica, le llevaron a plasmar un culto visual a la raza aria, tal como entendía el productor general de sus obras, que no era, ni más ni menos, “Papá Hitler” (¿ Llegó Papá ?)…

Frederick Rossif, Montenegrino, Serbia, luego nacionalizado francés. Realizó una serie de documentales sobre la Segunda Guerra Mundial, titulado: “De Nuremberg a Nuremberg” (1994)

Los ingleses con excelentes bases visuales informativa de sus estupendos archivos fílmicos, han hecho seriales y documentales excelentes, no podríamos olvidar en este breve apartado el aporte de la escuela documental soviética, antes llamada , con un clásico titulado El Fascismo Ordinario ( 1964 ), en otros lugares se le conoce con el título del Fascimo Corriente, cuyo director es Mijail Room, quien fuera el mentor del gran director Andrei Tarkovski.

En otras palabras, en documentales de conflictos armados, los dominicanos no van a inventar nada que no se haya hecho, pero al menos se debe hacer un esfuerzo para ordenar todas esas imágenes que se produjeron en la Guerra de Abril, para que pasen a formar parte de nuestro patrimonio, sino en forma de documental, al menos en forma de documentación depositada en el Archivo de la Nación, al menos a eso se debe aspirar.

El propio archivo puede hacer su demanda internacional, en este sentido.

Mientras tanto, hay esfuerzos visuales que existen, se atesoran documentales que tienen una constante: repetición de las imágenes para narrar posiciones de los hechos acaecidos.

Los intentos por documentar esta memoria se han hecho, a decir verdad con un evidente nivel de precariedad visual que pide a gritos para las próximos proyectos un mayor nivel de investigación en el apoyo de las imágenes, sencillamente porque ese es el modo de preservar el valor histórico de una gesta a la que es un soporte identitario de lo que hemos sido como pueblo y nación.

La existencia de estos documentales son apenas un testimonio del valor real de cuando la gente en las calles se lanzan a buscar algo nuevo, aunque las consecuencias posteriores aparenten que han sido sacrificios cuyo efectos de transformación no han sentido las estructutras tradicionales del país.

Las imágenes, en este sentido, tienen un valor de confrontación y producen siempre al cabo del tiempo, esa resaca interior del tiempo que se fue, ese momento único de gloria, que genera recuerdos impercederos, que evoca el respeto y la memoria enlutada por los que se fueron creyendo en las mejores causas por mejores destinos.

Obviamente, en estos documentales hay ideas, conceptos, posiciones, ellos en general con las imágenes expresan puntos de vistas diversos demostrando una vez más, muy característicos de los documentales sobre historia, que una misma imagen aguanta el soporte interpretativo según el esquema de quien concibe el documental y la línea de análisis programada.

La búsqueda de las imágenes será necesaria, porque entiendo que todavía en la filmografía dominicana hay deberes con próximos títulos relacionados con el tema de abril, ya sean en el área de la ficción o documental, de lo contrario, una vez más, con una temática tan nuestra, sucederá como con la Fiesta del Chivo ( 2005 ) de Luis Llosa, en la que algunos con mentes angostas han visto la conspiración peruana con respecto a nuestra historia y, según mi criterio, se trataba del uso de la libertad de creación, tanto en la novela como en el cine, porque los temas no son de nadie, repito: los temas no son de nadie.

En el caso de la Guerra de Abril, falta mucho por investigar para saber dónde estarán esas imágenes, espejito, espejito…

Obviamente, existe una metodología para obtener esas imágenes, porque ello implica una investigación profesional que le serviría a la República Dominicana, para un acervo visual débil, casi inexistente, que necesita ponerse al día de modo profesional.

En favor de quienes se han lanzado a realizar estos documentales, habrá que decir, que mucho han hecho con el acervo de imágenes que encontraron o investigaron.

/ 2 / LA MEMORIA EXTRANJERA DE LA GUERRA DE ABRIL

Se debe entender algo elemental: en la medida en que en 42 años la República Dominicana y sus “suspuestas instituciones culturales “, no han podido crear un sistema de archivos de imágenes, porque los criterios de nuestras entidades culturales ( incumbentes ignorantes en la materia, claro ) no conciben el valor primordial de una real política de archivo de imágenes, quienes quieren hacer documentales, tienen que recurrir a los archivos extranjeros, por esa razón debemos valorar toda acción visual criolla sobre la Guerra de Abril, porque las fuentes son realmente de dificil acceso y porque las instituciones del Estado que deben cumplir con esa responsabilidad, no se han dedicado a fondo al tema: se debe hacer lo que profesionalmente se hace: un llamado internacional para ubicar todas las imágenes posibles sobre la Guerra de Abril en Santo Domingo en 1965, para que cuando se haga el Museo de esa gesta, esas imágenes sean representativas y orientadoras en un trabajo de museografía visual.

Pero donde la cultura es circo y chismografía, estamos muy lejos de estos propósitos…

En la actualidad, parte de este material debe estar en los archivos siguientes:

*Brasil y todos los países que participaron el FIP, Fuerza Interamericana de Paz ( que para nosotros era la FAY, Fuerza de Agresión Yankee )

*Estados Unidos y Canada.

Sus principapales fuentes noticiosas.

*Paraguay: Archivos de la Cancilleria de Asunción, Ministerio de Relaciones Exteriores, allí hay una abundante documentación sobre los hijos domínicos-paraguayos de la Guerra de Abril.

* ONU, Archivos Visuales de la ONU.

* OEA, Archivos visuales de la OEA.

* Francia: INA, archivo que conozco bien y donde reposan los derechos de dos documentales sobre la guerra de abril.

*Australia / Inglaterra: Servicios oficiales de noticias exteriores de Australia, sección corresponsalía: 1960/2000.La memoria de nuestra hazaña, se debe rescatar, pero esa tarea no es solo individual, se necesita una voluntad y especialmente: la fe sobre el valor de los archivos fílmicos, que eso no se improvisa.

En otras palabras, el auge de la realización del cine en la República Dominicana, hace posible que se inicie una formación en el área documental, cuyo objetivo sea, entre otros temas, trabajar con esta memoria que es nuestra.

Aquel pedacito de gloria del hombre y la mujer humilde de la calle, cuando sintieron que un espacio se le abría, para hacer rodar convenciones, mezquindades , exclusiones y miopías de un sector social, que todavía con un sarcasmo inenarrable, parece olvidarse del pasado, sentirse seguro en sus abusos y tropelias sociales ( hoy más sofisticadas ) y pretender que todos seamos “hermanos” en nombre de una conformación del mundo tan mezquina como ellos mismos.

Por eso es importante rescatar esa memoria: para que sepan, que aunque los contextos de la historia cambian, cuando las esencias de las búsquedas y los errores sociales son los mismos, hay un referente irrenunciable que buscará sus formas y sus ventanas de manifestaciones: las imágenes son para eso: para que la historia nunca se repita como farsa pírrica.

(cfelias@hotmail.com)2

Los documentales dominicanos hechos hasta el momento forman parte de esta memoria a la que se alude: Abril, Trinchera del Honor (1988) de René Fortunato; Guerra Constitucionalista del 65, Memorias, (2006) de Rafael Pérez Modesto.