Para los cubanos negros, Obama es fuente de inspiración

Para los afrocubanos en particular, la visita presidencial trae consigo algo especial: la esperanza de que un líder afroestadounidense, con popularidad casi mundial entre los cubanos de todas las razas, ayude a terminar con los prejuicios y la inequidad persistentes. “Es negro, y en algún momento de su vida él tiene que haberse dado cuenta que como afroamericano al fin él tenía que elevar su modo de actuación... por ser negro tienes que esforzar doble para conseguir lo mismo que un blanco”, dijo Mauri. “Yo me identifico muchísimo con él por ese sentido... la intención”. (AP Photo/Rebecca Blackwell)
Para los afrocubanos en particular, la visita presidencial trae consigo algo especial: la esperanza de que un líder afroestadounidense, con popularidad casi mundial entre los cubanos de todas las razas, ayude a terminar con los prejuicios y la inequidad persistentes. “Es negro, y en algún momento de su vida él tiene que haberse dado cuenta que como afroamericano al fin él tenía que elevar su modo de actuación... por ser negro tienes que esforzar doble para conseguir lo mismo que un blanco”, dijo Mauri. “Yo me identifico muchísimo con él por ese sentido... la intención”. (AP Photo/Rebecca Blackwell)

LA HABANA. Es casi seguro que los ancestros de Yolanda Mauri llegaron a Cuba encadenados para trabajar como esclavos en una isla de plantaciones francesas de café y campos españoles de caña. Sus padres fueron los primeros profesionales de la familia al completar sus estudios de ingeniería luego que la revolución cubana de 1959 puso fin a la segregación. Mauri, de 26 años, se graduó de una universidad técnica de élite con un título en programación computacional.

Pero actualmente, lucha por sobrevivir con un empleo mal pagado en el gobierno y otros trabajos independientes que realiza, como la creación de páginas web. Ella siente la punzada del racismo en comentarios despectivos casuales o cuando una empleada le niega un lugar en un restaurante costoso. Para Mauri y cientos de miles de cubanos negros, Barack Obama no es sólo el primer mandatario estadounidense en visitar su país en cerca de nueve décadas.

Es un hombre negro cuyo ascenso al puesto más poderoso del mundo es una fuente de orgullo e inspiración. La visita de Obama del 20 al 22 de marzo ha avivado las esperanzas de todos los cubanos de que una nueva era en las relaciones con Estados Unidos pondrá fin a un embargo comercial estadounidense y mejorará la vida en la isla.

Para los afrocubanos en particular, la visita presidencial trae consigo algo especial: la esperanza de que un líder afroestadounidense, con popularidad casi mundial entre los cubanos de todas las razas, ayude a terminar con los prejuicios y la inequidad persistentes. “Es negro, y en algún momento de su vida él tiene que haberse dado cuenta que como afroamericano al fin él tenía que elevar su modo de actuación… por ser negro tienes que esforzar doble para conseguir lo mismo que un blanco”, dijo Mauri. “Yo me identifico muchísimo con él por ese sentido… la intención”.