Parlamento argelino discute nueva Ley de Información en medio de críticas

Samir Knayaz Argel,  (EFE).- La nueva Ley de Información, una de las reformas más importantes de las prometidas por el presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, el pasado abril tras el estallido de la “Primavera árabe”, comienza a debatirse hoy en el Parlamento en medio de críticas y de la aprehensión de numerosos periodistas.

La ley, llamada a “modernizar” la promulgada en 1990 tras una apertura política y mediática, ha sido acogida por los profesionales de la información con decepción, especialmente por aquellos que trabajan en la prensa privada.

Entre las principales novedades que incluye está la abolición de la pena de cárcel por los delitos de prensa, en especial el de difamación, que será sustituida por una multa que podrá ascender a los 5.000 euros

El redactor jefe del diario argelino en lengua francesa Liberté, Salim Tamani, destacó a Efe la cuestión de la supresión de la pena de prisión, que describió como un paso “muy positivo” en el avance hacia la adopción de normas internacionales, aunque advirtió de que el nuevo texto todavía mantiene un carácter represivo. “Un periodista no puede ejercer su trabajo con una espada de Damocles sobre su cabeza. Mientras haya una amenaza, sea de la naturaleza que sea, la libertad de prensa seguirá estando limitada”, agregó.

Por su parte, el veterano secretario de Sindicato de Prensa, Rabah Abdala, considera que lo que debería ser “una voluntad de las autoridades de ver una real emancipación de la prensa” en Argelia, no es más que un “engaño” de una nueva ley que supone “un gran salto atrás”. Tras reprochar la actitud del Gobierno por no haber consultado a los periodistas para la elaboración del borrador y por “haber elegido a los interlocutores precisos para elaborar” las reformas, Rabah declaró a Efe que la ley “mantiene las restricciones a la libertad de la prensa”.

El sindicalista hizo referencia al artículo sobre el acceso a las fuentes de información, que se ve limitado según el nuevo texto en casos de defensa de la soberanía nacional, de la instrucción judicial o de defensa de la estrategia económica nacional o de la política exterior.

 “El texto reconoce el derecho del periodista a acceder a fuentes de información pero pone barreras en estos puntos. Es contradictorio”, comentó Rabah, que también criticó la elevada multa por el delito de prensa. Rabah comentó que un periodista, en caso de ser encontrado culpable de difamación, deberá hacer frente él solo, al pago de un dinero muy superior a su sueldo, por lo que se arriesga a ir a la cárcel ante un eventual impago. “Es un círculo vicioso y lo más grave es que expone a los periodistas a la autocensura”, subrayó Rabah.

En este sentido, la periodista del diario francófono El Watan, Salima Tlemcani, mantiene que el enfoque del gobierno sobre la despenalización de la prensa es “pernicioso”, pero considera que hay ciertos puntos positivos en la nueva normativa. Entre ellos destaca que la emisión de permisos para la creación de nuevas publicaciones ya no estará más en manos de la justicia ordinaria, sino de una nueva instancia de regulación en la que la mayoría de sus miembros serán elegidos por los propios periodistas.

Otra de las novedades de la ley presentada hoy al Parlamento es la supresión del monopolio del Estado sobre los medios audiovisuales, y la posibilidad de otorgar permisos de emisión a empresas privadas. Sin embargo, los tres periodistas consultados por Efe mostraron sus sudas sobre esta cuestión, cuyo reflejo en la ley consideran vago. “¿Cómo abrir los medios audiovisuales?, ¿En favor de quién?, ¿Sobre qué bases?”, se pregunta Tamami antes de apuntar que la ley no aclara esta cuestiones.

En un comunicado dirigido hoy a los legisladores parlamentarios, el Sindicato de Periodistas argelinos sostiene que la nueva ley no protege a los profesionales de la información y que la nueva normativa sobre el secreto profesional es “un paso atrás”.

Asimismo, solicita que se reconsideren varios artículos para poder elaborar según sus palabras “un corpus legislativo y jurídico digno de una prensa libre, moderna y ciudadana”. El nuevo texto comprende 132 artículos, de los cuales 63 son nuevos, 51 tienen modificaciones y sólo 18 permanecen íntegros. EFE