Partidos sanforizados

Federico  Henríquez Gratereaux

Los críticos políticos de nuestro país son, por lo general, tuertos o bizcos. Se empecinan en mostrar los aspectos más penosos de la administración pública “de turno”, las fechorías vergonzosas de los funcionarios del partido en el poder. Las trapacerías o “indelicadezas” de la clase política están consignadas en merengues y décimas desde tiempos remotos. No son “sucesos jamás vistos” en la RD. Joaquín Balaguer estudió la psicología social del pueblo dominicano en los versos satíricos de Juan Antonio Alix. Ciertamente, podemos enrrostrar muchas “cosas mal hechas” a los gobiernos del PLD o a algunos de sus “personeros”. Perredeístas y reformistas no están exentos de esas culpas.

Todos los partidos políticos, en el mundo entero, son cuestionados en la actualidad. En Italia, España, Brasil, los escándalos políticos aparecen en los periódicos con grandes titulares. Los partidos tradicionales de la RD han sufrido el mismo descrédito que padecieron los de Venezuela. El ejercicio del poder desgasta y encoge. No existen “partidos sanforizados”, como se dice de las telas que no encogen al ser lavadas. Algunos partidos no resisten el “lavado de dinero sucio”, como ha salido a relucir en estos días. El empequeñecimiento de los partidos políticos pone en “dificultades” la legitimidad de los gobiernos elegidos democráticamente.

Gobernar “para todos” implica hacer alianzas entre “restos de los viejos partidos” y algunas otras organizaciones emergentes. Es obvio que el país debe seguir gobernado, a pesar del encogimiento de los partidos. El Presidente Medina no ha completado aún el mandato para el cual fue elegido. Y si resultara electo para otro periodo constitucional, no tendría más remedio que apoyarse en las “estructuras políticas” existentes. Si se tratara de un gobierno parlamentario habría que concertar alianzas entre grupúsculos.

El Presidente Medina ha trabajado ininterrumpidamente en la lucha contra el analfabetismo, en la construcción de aulas para la enseñanza pública, en el fomento de la producción agrícola. Tres asuntos importantísimos. Además de eso, ha tenido que afrontar una campaña de descrédito internacional por el tema de las repatriaciones de indocumentados haitianos. Los gobiernos existen, entre otras cosas, para ser criticados; pero es de rigor la solidaridad en temas de carácter nacional. Ya están en marcha las repatriaciones y las regularizaciones.