Patronales Alemania y Francia piden reformas a París

Berlín.  Los presidentes de las patronales de Alemania, Ulrich Grillo, y Francia, Pierre Gattaz, abogaron hoy por fortalecer el eje franco-alemán para que “el proyecto Europa funcione” y reclamaron al Gobierno de París las prometidas reformas estructurales y al de Berlín que impulse las inversiones.

Grillo y Gattaz mostraron la unidad de criterio de ambas patronales en un comunicado conjunto emitido ante la celebración mañana en Berlín de un consejo de ministros conjunto presidido por la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande. “Para que funcione el proyecto Europa, en especial Alemania y Francia deben respetar las reglas del juego comunes”, subrayan la patronal alemana (BDI) y la francesa (Medef).

A su juicio, el nuevo plazo concedido a Francia para rebajar su déficit público supone un voto de confianza en el Gobierno de Hollande, que debe responder de forma consecuente con la aprobación de reformas estructurales. “El Gobierno (francés) debe despejar ahora las dudas sobre el programa de reformas.

Si se queda en meras promesas, arrojará grandes dudas sobre la eficacia del Pacto europeo de estabilidad y crecimiento y sobre las dolorosas reformas que otros países de la zona euro han aplicado en los años pasados”, subrayan en su comunicado.

Junto a esta petición, las patronales instan al Gobierno alemán a “concentrarse en el incremento de las inversiones”, tanto públicas como privadas, una política de la que se beneficiará toda Europea.

Como ejemplo de la importancia del eje franco-alemán, Grillo y Gattaz subrayan la unidad europea ante el conflicto en Ucrania y avalan la política de sanciones al situar “la seguridad jurídica a largo plazo por encima de los beneficios a corto plazo”.

Las patronales elogian también la unidad de Berlín y París ante la crisis de Grecia, a cuyo Gobierno, recuerdan, le corresponde ahora presentar un plan de reformas que permita recibir más ayudas europeas.

Al margen de estas cuestiones, los empresarios alemanes y franceses abogan por sentar las bases de un mercado único digital, con reglas claras sobre protección de datos, seguridad de las tecnologías de la información y fiscalidad, que permita a Europa competir en un mundo globalizado.