PDSS: Financiamiento y mercantilización de la salud

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En el aseguramiento de la salud, el que recibe la atención (afiliado) no paga in sito, ni decide procedimientos o medicamentos; el que decide procedimientos o medicamentos (médico), no paga ni recibe la atención de la salud; y quien paga (ARS), no decide procedimientos o medicamentos, ni recibe atención de la salud.

 

Así las cosas, tenemos un conflicto “natural” implícito entre AFILIADO-ARS-PSS, por lo que resulta difícil encontrar un actor dentro del sistema que de manera independiente, se preocupe por el funcionamiento adecuado del sistema, con orientación a la mejora de la salud de las personas como su finalidad, así como del adecuado flujo  financiero a lo interno de este, como un instrumento que garantice la viabilidad del servicio.

 

Por otro parte las funciones del Estado con relación a la salud según su mandato constitucional es el de “…velar por la protección de la salud de todas las personas”, así como la de hacer valer la aspiración de la carta magna de que “toda persona tiene derecho a la salud integral”. En este sentido, debemos llamar la atención de un actor “invisible” para muchos, pero que es el pivote de las más importantes y más rentables transacciones, y gestiones de transferencias de fondos a lo interno del mismo sistema. Nos referimos al sector financiero,  en especial a la banca.

 

El Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), fue concebido bajo la misma lógica de otros modelos de la región latinoamericana (Colombia, Chile, México, otros), donde la privatización de los servicios y la transferencia al capital financiero son los ejes de articulación centrales del funcionamiento del mismo.

 

En el caso dominicano, en el marco del Régimen Contributivo, los empleadores pagan el 70% de las cotizaciones al sistema, en tanto que el trabajador paga el restante 30% de dicha cotización, según salarios y el porcentaje establecido de dicha cotización. Esta cotización es depositada en las cuentas bancarias de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS),  para luego ser dispersadas a las Administradoras de Riesgos de Salud (ARSs) en base a un monto pér-capita, y finalmente estas pagan a las Prestadoras de Servicios de Salud (PSS), en función de los servicios prestados a los asegurados.

 

Todas estas transacciones lubrican los engranajes del sistema financiero dominicano, haciendo de este el mayor beneficiario “pasivo” del SDSS, tanto en el seguro de salud como en los de pensiones y riesgos laborales.

 

Banco$

 

Visto lo anterior, no debe sorprendernos que el enfoque de los principales funcionarios relacionados al SDSS y su PDSS, así como el de la mayoría de expertos en el área sea insistentemente al componente financiero, como si se tratase de un proceso meramente mercantil de compra y venta de bienes o servicios. Donde lo importante es garantizar el flujo de caja.

 

La situación actual sería que con el incremento de 14% al salario mínimo del sector privado no sectorizado, se garantiza un incremento automático en las cotizaciones al sistema (más recursos disponibles). Con esto se permitirá mayor disponibilidad de dinero para aumentar el pago del percápita por el PDSS a las ARS. Y esto último facilitará mayores recursos financieros para el pago de servicios por la atención de la salud en las PSS. Finalmente, el asegurado tendrá mayor cobertura de salud. ¿Será esto automático? Pareciera un pastel al que los festejados van sacando pedazos para la celebración.

 

El PDSS va más allá de simples procedimientos, y de la lucha por el “equilibrio financiero”, o más bien la redistribución de la acumulación de capitales. Además de la búsqueda de mayores ingresos debemos apuntar a “la racionalización del costo de las prestaciones y de la administración del sistema”. El Plan de Salud de los dominicanos debe llevarnos a alcanzar “una cobertura universal sin exclusiones”

 

El Proceso actual de discusión nos lleva a complejizar el abordaje de los temas de la salud en el marco del PDSS, especialmente cuando nos quedamos en las herramientas e instrumentos (EL DINERO), y no nos adentramos en los fines, LA SALUD!

 

Se nos olvida:

 

·         El rol al que está llamado a jugar el Estado Dominicano, incluso bajo mandato constitucional.

 

·         Las obligadas evaluaciones (por hacer) sobre el impacto en la salud de las personas. Con la debida fundamentación de relaciones causales entre la implementación del PDSS y las condiciones de salud de las personas.

 

·         La urgencia  de introducir estrategias válidas para la necesaria “medicina preventiva”.

 

·         La real implementación de los niveles de atención en el acceso a los servicios.

 

·         La calidad en las atenciones de la salud y las garantías en los medicamentos ofrecidos.

 

·         El garantizar informaciones, no solo para conocimiento conceptual o descriptivo,  sino para el empoderamiento de los afiliados para su capacidad de autodefensa y reivindicación de sus derechos.

 

Es hora que pasemos de la problemática a la “solucionática”…