Pedernales un diamante en bruto

20_08_2015 HOY_JUEVES_200815_ ¡Vivir!1 C

A unos 330 kilómetros de la capital y al sur de todo lo que conocemos como territorio nacional se encuentra una antigua zona ganadera, un auténtico paraíso terrenal. Pedernales, una provincia rocosa como su nombre, rica en recursos naturales y de una biodiversidad impresionante está asistiendo a un “boom” turístico sin precedentes.
Radiografía de una joya. La tierra que alguna vez fuese llamada Sabana Juan López fue elevada a la categoría de provincia en 1957. Los resquicios de su pasado ganadero aún son observables por la cantidad de vacas que pastan en sus campos.

Aunque es una provincia de clima seco, cuenta con una riqueza natural inigualable. De hecho, alberga el sistema nacional de áreas protegidas más grande del país, el Parque Nacional Jaragua, con una extensión de 1 374 kilómetros cuadrados.

La superficie de Pedernales es de unos 2 074 kilómetros cuadrados, esto quiere decir que más de un 60 % de su territorio se enmarca dentro de la definición de área protegida. Además, comparte junto a la provincia Independencia otra importante área verde: el Parque Nacional Sierra de Bahoruco.

Laguna de Oviedo: experiencia única. “Pedernales ofrece más de lo que recibe”, hemos oído decir. Es una de las zonas turísticas menos explotadas y mejor conservadas en su estado natural.

Al dirigirse allí, las primeras en darle la bienvenida son las gigantes turbinas blancas del Parque Eólico Los Cocos en el municipio de Juancho.

No muy lejos se encuentra un santuario de especies acuáticas y terrestres, “tres veces más salado que el mar”: la Laguna de Oviedo, que con una extensión de 27 kilómetros cuadrados, es refugio de gran cantidad de especies de aves acuáticas endémicas o migratorias como el flamenco del Caribe o flamenco rojo, cuya población esta temporada asciende a 2 000. Este impresionante espectáculo atrae turistas y estudiosos de todo el mundo que vienen a observar ésta u otras de las 77 especies de aves acuáticas de la laguna. No podemos dejar de mencionar dos de sus habitantes más famosas: la iguana rinoceronte y la iguana Ricord.

Manglares rojos, blancos y negros forman parte de la exuberante vegetación de esta laguna que encierra 24 pequeñas islas o cayos a las que los guías autorizados de Aguinaovi (Asociación de Guías de la Naturaleza de Oviedo) le llevarán gustosos en sus botes, e incluso más allá hasta la Isla Beata.

Bahía de las Águilas y sus piscinas naturales. Unos cuantos kilómetros más y llegaremos a donde todo empezó. Bahía de las Águilas, con sus paradisiacas playas de transparentes aguas o piscinas naturales, es uno de los puntos más visitados por locales y turistas en Pedernales. El controversial litigio que hace unos años involucraba estos terrenos despertó un mayor interés en la gente y ahora son tantos los visitantes atraídos por el inconfundible azul turquesa de sus aguas, que el propietario del primer restaurante en Playa la Cueva (el punto de salida obligatorio hacia Bahía hasta agosto del año pasado, cuando el Ministerio de Medio Ambiente habilitara una ruta terrestre hacia allí), muchas veces no da abasto. Se trata de Rancho Bahía de las Águilas. Eco del Mar es otro restaurante que surgió hace pocos meses. Ambos ofrecen la opción de pasar la noche en sus tiendas de campaña a la orilla de la playa, y realizan excursiones por toda la costa.

Cabo Rojo: el color de la bauxita. De vuelta a la carretera, el repentino cambio de color del camino le dirá que ha llegado a la zona de Cabo Rojo. Su tinte rojizo se debe a la extracción de bauxita en esta región y la cualidad arcillosa de su suelo. Cabo Rojo es famoso por sus magníficas playas de arena blanca y el buceo a la par con tortugas marinas como el carey.

Hoyo de Pelempito. En contraste con el calor del sur, en el Hoyo de Pelempito, una depresión natural a más de 700 metros bajo el nivel del mar ubicada en el Parque Nacional Sierra de Bahoruco, las temperaturas descienden hasta 25 y 24 grados.
Para completar este recorrido puede usted llegar a las puertas del vecino Haití en el mismo pueblo de Pedernales. Allí, el mercado binacional está abierto los lunes y viernes.

Definitivamente Pedernales es una provincia hermosa y única, si no la ha visitado ¡se pierde usted de mucho!