Pedro: “Hay que creer” Invita a jóvenes a luchar por sus sueños

Pedro Martínez emocionó con su discurso.
Pedro Martínez emocionó con su discurso.

Cooperstown, Nueva York.- Con el deseo de demostrar su satisfacción, su alegría y su orgullo por la elección el salón de la fama de Cooperstown, el derecho dominicanos Pedro Martínez se preparó para su discurso de exaltación a la inmortalidad.

Consciente del gran significado que tiene para el país, Martínez quiso compartir sus experiencias y más que nada su gran cariño por su patria.

“Esto es un punto de esperanza, una referencia para todos los dominicanos”, dijo un motivo Martínez al conversar con la prensa.

Vestido con un traje azul y con los escudos de la República Dominicana en una manga y de los Estados Unidos, en la otra, el nativo de Manoguayabo, no escondió el gran amor por su patria.

“Me siento orgulloso de ser dominicano y quiero que todos los demás también lo sientan. Quiero unas República Dominicana más digna para todos”, exclamó.

Martínez se enfocó en su país en un discurso en español que rompió con el protocolo, cuando invito a Juan Marichal a que le acompañara a levantar la bandera tricolor. “Esperamos mucho por esto, fueron 32 años”, dijo Pedro a la hacer referencia a la oportunidad en que Marichal fue exaltado a Cooperstown en 1983.

En su discurso, también dedico el galardón a los padres dominicanos que ayer celebraron su día en el país. “La llamada que me hicieron cuando entré al salón de la fama fue el 6 de enero que es el día de Reyes y para los niños. Mi exaltación se produce el día de los padres estas son cosas de Dios”, opinó.

Martínez entró al Salón de la Fama junto a Craig Biggio, Randy Johnson y John Smoltz, en una ceremonia en la que disfruto al máximo.

Pedro Martínez jugó con cinco equipos diferentes en Grandes Ligas-Dodgers, Expos, Medias Rojas, Mets y Filis-en una carrera que le valió una exaltación al Salón de la Fama, precisamente el domingo en Cooperstown.

 

Martínez no se crió propiamente en la organización de Montreal, pero sí se hizo un nombre allí. De 1994 a 1997, el quisqueyano ganó 45 juegos vistiendo el uniforme de los Expos, convirtiéndose en el as del equipo. Culminó su estadía en Montreal con su primer a de Cy Young.