Pedro Pérez Vargas, mucho más que magnífico locutor

Calle “Pedro Pérez Vargas”, en Villa Consuelo. Hoy/ Napoleón Marte
Calle “Pedro Pérez Vargas”, en Villa Consuelo. Hoy/ Napoleón Marte

“Pedro Pérez Vargas nunca se equivocaba. Podía leer párrafos enteros a un solo golpe de vista y después miraba fijamente a los espectadores. Modulaba magistralmente y matizaba cada palabra con un tono distinto. Era seguro de sí mismo y orgulloso de su talento”.
Las afirmaciones las hizo José Francisco Peña Gómez en un extenso artículo que publicó en el periódico “El Nacional” tras la muerte del maestro de la lectura de noticias que con voz potente y grave se hizo familiar en hogares dominicanos y del mundo con su expresión dulce y serena y un magnetismo que encantaba, sobre todo al sexo femenino.
El exsecretario general del Partido Revolucionario Dominicano cuenta vivencias junto a Pedro Pérez Vargas tanto en la Revolución de Abril como en La Voz Dominicana y en la Escuela de Locución. Del excelente padre, hijo, hermano, hablan Juana Altagracia y Clara Aurora, las únicas hermanas que quedan de esta familia querida en Villa Francisca y Villa Juana que formaban, además, Guillermo, Rafael, Alex, Elsa, y Julio César.
Las señoras aún residen en la misma casa donde vivió Pedro y desde la cual transmitía en sus últimos meses de vida las noticias del fin de semana para la “Súper KQ”.
Por los testimonios de Peña Gómez, de Juana Altagracia y de Clara Aurora, se percibe en él a un inquieto revolucionario, rebelde ante las injusticias, decidido a la lucha desde los años finales de la dictadura de Trujillo.
Por esa actitud fue quemado su vehículo durante la Guerra de 1965, por las tropas norteamericanas que además le maltrataron sus perros y destruyeron parte de su casa de la “Nicolás Casimiro” 158 del ensanche Luperón. “Porque él estuvo con Caamaño en la zona constitucionalista”. Debió irse del país y escogió Puerto Rico para su exilio.
Sobre esa experiencia escribió Peña Gómez: “Cuando desde Radio Comercial, el 24 de abril de 1965, llamábamos al pueblo a las calles para respaldar la acción de los militares constitucionalistas, Pedro Pérez Vargas fue uno de los primeros en presentarse a los estudios de Radio Televisión Dominicana junto a Jaime López Brache, José Antonio Núñez Fernández, Vicente Lora Quezada, Rafael Moya, Luis Acosta Tejeda, Fernando Casado, Franklin Domínguez, Napoleón Núñez, Plinio Vargas Matos, Papi Quezada, Ercilio Veloz Burgos…”.
Agrega que Pérez Vargas permaneció en Ciudad Nueva durante todo el tiempo de la contienda bélica.
El político describe a Pedro “esbelto, alto y fuerte, de color negro amulatado, bondadoso, noble y fiel”.
Esas mismas virtudes destacan sus hermanas. “Fue un hombre de bien, respetuoso, amable con todo el mundo, sin maldad, sin vicios, recto, amoroso con sus hijos, su mamá, nosotros… Quería resolver todo a su familia”.
Expresan que dejó el ejemplo de su honradez y humildad, que inspiraban respeto. “Tenía como una imagen que todo el mundo lo respetaba, él inspiraba eso, hasta corregía con amor y dulzura”, comenta Juana Altagracia.
“Las mujeres se sentían atraídas por su voz, era dulce, cariñoso”, añade.
Apellidos invertidos. Pedro nació en Villa Francisca, Santo Domingo, el 17 de diciembre de 1936, hijo de Ramón Antonio Vargas y Juana María Pérez. Cuenta Juana Altagracia que cuando el joven ingresó a La Voz Dominicana J. Arismendy Trujillo (Petán), director de la estación, le manifestó: “Pero tú no puedes tener el nombre de mi pupilo Pedro Vargas, sonaría más rítmico Pedro Pérez Vargas”. Y así adquirió renombre con los apellidos invertidos.
Estudió bachillerato en La Normal y luego se inscribió en la Escuela de Locutores de La Voz Dominicana. “Siempre vivía leyendo periódicos en voz alta, como todo joven, jugaba pelota y practicaba otros deportes en el play de La Normal”, recuerdan.
Participaba en veladas en el vecindario y lo buscaban para maestrías de ceremonia, exclaman y agregan entusiasmadas: “Tenía una voz fenomenal. Mi mamá también tenía ese timbre de voz fuerte. Pedro hablaba en la esquina y se escuchaba en la casa”. Quizá por el respeto que inspiraba, siempre le llamaron “Don Pedro Pérez Vargas”. “Tenía formación, carácter, educación, era muy respetuoso”.
El locutor Danilo Rodríguez declaró que él lo introdujo en la radio entre 1954-1955, en programas de su propiedad que se transmitían por la cadena “Emisoras unidas”.
Además de los medios de comunicación citados, trabajó en noticiarios en Radio Continental, Radio Mil, Radio Comercial, “hasta que aceptó una oferta de Rafael Corporán para su staff de locutores. Era la voz principal del “Noticiario Popular”, de Radio Popular. Aunque su fuerte era la lectura de noticias, acompañó a Corporán en el programa de entretenimientos “Sábado de Corporán”.
Pedro fue el padre de 13 hijos: María Paola, Paola María, Giovanna, Johanna, Xiomara, Clara, Ángela, Jenny, Maribel, Soraya, Jessica, Judith y Pedro Vargas Jr.
Era hipertenso congénito, según le comunicó su cardiólogo. Viviendo en Nueva York sufrió un paro respiratorio y lo operaron de emergencia, colocándole una válvula. “Le aconsejaron llevar una vida más tranquila, él se trasladaba a diario desde Brooklyn hasta Manhattan, parece que ese vaivén le afectaba”. Pero se recuperó, aunque compartía su tiempo entre Santo Domingo y Estados Unidos.
El 25 de abril de 1990, estando en Norteamérica, almorzando en casa de una de sus hijas sintió que se había atragantado. “Ahí cayó al piso y murió instantáneamente”. Contaba 56 años de edad. Su cadáver fue trasladado a Santo Domingo y sepultado en el panteón del Círculo de Locutores.
“Su voz, ahora libre de las impurezas de la tierra, debe rivalizar con los acentos siderales de los cantos de los ángeles”, escribió José Francisco Peña Gómez ante la partida definitiva de Pedro Pérez Vargas.
La calle.
El 11 de mayo de 1992, fue sometido un proyecto de ley que designaría un tramo de la calle “La Guardia”, en Villa Consuelo, con el nombre de “Pedro Pérez Vargas”. Marino Collante Gómez y Miguel Ángel González, sus autores, consideraron que “fue un ciudadano ejemplar, una destacada figura de la locución dominicana que fue ejemplo de buen comportamiento profesional y personal, para el sector social el cual representó tanto en su país como en el exterior…”.
También se llama “Pedro Pérez Vargas” una Junta de Vecinos de Villa Juana y una liga de béisbol.