¡Pedro Vergés y los nuevos retos de la cultura!

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Desde luego, no es discutible el derecho de los gobernantes a integrar su equipo de colaboradores principales con personas de su íntima confianza. Pero no se puede reconocer ese derecho únicamente desde el ejercicio de una discrecionalidad absoluta en el uso de las facultades que confiere la ley. Una buena gestión de Gobierno jamás estaría expuesta a daños sensibles si procediera integrando la facultad que otorga a gobernantes y ministros total libertad en la conformación de sus equipos de trabajo y colaboradores con el principio “sagrado” de la exigencia de las cualidades y atributos propios de la idoneidad personal.
Súbitamente, iniciando su segundo mandato consecutivo, el presidente Danilo Medina acaba de sorprender en grande, materializando esta auspiciosa integración al designar al reconocido escritor y diplomático Pedro Vergés como nuevo ministro de Cultura de la República Dominicana. La agradable sorpresa ha sido correspondida con aplausos calurosos, grandes ilusiones y un aluvión de expectativas por parte de los distintos sectores que inciden de manera directa en el ámbito cultural de nuestro país.
Pedro Vergés es novelista, poeta, ensayista, gestor cultural y diplomático. Le conocemos desde hace más de tres décadas, cuando regresa al país para dirigir el Instituto de Cultura Hispánica (hoy Centro Cultural de España) en Santo Domingo, institución que logra articular y proyectar mediante una programación tan efectiva y exitosa como memorable hasta 1993. Formación, disciplina, temple, sensibilidad, responsabilidad, profundidad de pensamiento, capacidad crítica, honorabilidad, pasión y entusiasmo, son solo algunas de las cualidades que marcan distintivamente su trayectoria y su personalidad.
Calidad humana, competencia profesional, atributos personales y una agenda consistente, son puntos básicos para un ministro de Cultura que intente mantener el alto nivel de su investidura, responder con efectividad los nuevos desafíos y cumplir justamente la misión institucional de un verdadero ministerio. A Pedro Vergés se le reconoce vocación de diálogo y Ahora mismo está libre de toda sospecha de autoritarismo, parcialización o indiferencia, razones que en los pasados cuatro años impidieron al cantautor José Antonio Rodríguez “conectar” plenamente con sectores tan sensibles, exigentes y necesitados de atención como los intelectuales, escritores, teatreros, gestores culturales, educadores y artistas visuales.
Y, precisamente, en los últimos años, este último sector viene reclamando de manera persistente una mayor consideración ante la penosa evidencia de que todos los ministros de Cultura que hemos tenido hasta ahora, sin ninguna excepción, han enfatizado en su área de fortaleza profesional y preferencial como “despreciando” una de las áreas más dinámicas, productivas, atractivas y esenciales de la industria cultural nacional.
Como pruebas irrebatibles de este injusto “desaire”, el Colegio Dominicano de Artistas Plásticos (CODAP), así como varios creadores y especialistas de reconocida trayectoria, señalan principalmente la eliminación de la “Dirección Nacional de Artes Plásticas”; la precariedad que enfrentan los museos de artes visuales; el progresivo deterioro de Plaza de la Cultura; la convocatoria sistemáticamente retardada de la Bienal Nacional de Artes Visuales; la inexplicable y dolorosa supresión de la Trienal Internacional del Caribe y el desatino de la “violación” de la Sala Ramón Oviedo en la misma sede del MINC.
Así, la atención urgente al vital sector de nuestras artes plásticas y visuales es uno de los puntos que no pueden faltar en la agenda del nuevo Gabinete de Cultura. Por supuesto, estamos muy claros en que el nuevo ministro tiene por delante una tarea bien difícil al frente de una instancia que ni siquiera recibe el 40% del monto que le asigna el Presupuesto Nacional. Sin embargo, ante los nuevos desafíos, además del apoyo y el respeto del Presidente de la República, Pedro Vergés cuenta con un equipo de viceministros, asesores, gestores y cercanos colaboradores con la suficiente capacidad, experiencia, energía y actitud de entrega para marcar la diferencia y cumplir con la promesa de hacer “lo que nunca se ha hecho” en materia de cultura oficial en Santo Domingo.

En síntesis
PEDRO VERGÉS
Pedro Vergés Cimán nace en Santo Domingo el 8 de mayo de 1945. Tiene un doctorado en Filología Románica de la Universidad de Zaragoza, España, país donde ha residido por largo tiempo en distintas etapas. Trabajó como redactor de la revista literaria “Cam de l’Arpa” de Barcelona. En España, fue cofundador de la revista “Hora de Poesía” y en 1980, con su novela “Solo cenizas hallarás (Bolero)”, obtiene el Premio Internacional Blasco Ibáñez. En ese mismo año, regresa al país y asume la cátedra de Literatura en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña. En 1981, recibe el Premio Internacional de la Crítica Española.
Desde 1981 hasta 1993, fue director ejecutivo del Instituto de Cultura Hispánica en Santo Domingo. Miembro de la Academia Dominicana de la Lengua, Pedro Vergés fue embajador de la República Dominicana en España (1996-2000); en la República Federal de Alemania (2005-2009) y jefe de misión en Japón (2009-2013). Hasta el pasado 16 de agosto, cuando fue designado ministro de Cultura por el presidente Danilo Medina Sánchez, mediante el decreto 201-16, se desempeñaba como representante permanente de nuestro país ante la Organización de Estados Americanos (OEA), misión cumplida a cabalidad, defendiendo con dignidad ejemplar y de manera admirable la soberanía, los intereses y los valores trascendentales del pueblo dominicano.