Pensamiento crítico: un eslabón fundamental del desarrollo educativo

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A mi entrañable amigo Pepín Corripio.

Parte I
Cuando realizaba mis estudios de postgrado en la Universidad de Columbia, nos visitó el legendario economista, premio Nobel, Milton Friedman. El propósito de esa visita: agotar un seminario sobre macroeconomía. En el desarrollo del mismo, recuerdo claramente porque quedó sellado en mi memoria para toda la vida, esta determinante reflexión suya: ¿por qué grandes hombres fracasan en la evaluación de un importante proyecto?: porque enfrentan la situación o problema de manera sesgada. ¿En qué consiste este sesgo?: los datos reales, productos de la investigación, desdicen lo que llevaban prefigurado. Friedman nos dijo: eliminen todo sesgo y dejen que los datos se expresen.
Más adelante entendí: buscaba que desarrolláramos el pensamiento crítico. Enseñanza que le agradecí de por vida.
El pensamiento crítico examina, analiza, entiende y evalúa la manera en la que se organizan los conocimientos que interpretan y representan al mundo, en específico, las opiniones o afirmaciones que en la vida cotidiana suelen aceptarse como indiscutibles.
El desarrollo del pensamiento crítico, según Julián Pérez Porto, está estrechamente ligado a la expansión de conocimiento, y requiere de estos tres factores:
– Tendencia al pensamiento crítico.
– Acceso a contenidos críticos.
– Entornos para practicar el conocimiento crítico -en sus dos tipos, conocimiento en sí y conocimiento como instrumento para contribuir a la mejora de la vida-.
Ser capaz de utilizarlo significa que no se acepte per se la opinión del entorno, teniendo así ideas individuales. Se conocen los argumentos a favor y en contra, y se toma una decisión propia respecto a lo que se considere aceptable o inaceptable, deseable o indeseable.
Este tipo de pensamiento también es un pensamiento objetivo, basado en el compromiso de las propias ideas según su entorno como creencias individuales. Lo crítico enfrenta y evalúa las preocupaciones sociales constantemente.
Tener un pensamiento crítico no significa llevar la contraria a todo el mundo o no estar de acuerdo con nadie, sino solo un modo simple de pensar que se limita a contradecir el pensamiento convencional. Por tanto, un pensador crítico es capaz, humilde, tenaz, precavido, exigente. Además, tiene una postura libre y abierta, por ello, un pensador crítico comienza a destacarse en su medio y a ser reconocido por sus aportes.
Es una habilidad que todo ser humano debe desarrollar ya que tiene cualidades muy específicas que nos ayudan a resolver problemas de una mejor manera, nos hace más analíticos, nos ayuda a saber clasificar la información en viable y no viable, nos hace más curiosos, querer saber e investigar más acerca de temas de interés. Cuando se desarrolla esta clase de habilidades, también se desarrollan capacidades del cerebro como la creatividad, la intuición, la razón y la lógica, entre otras.
Pensar así implica dominar dichos estándares. De acuerdo a esto, la meta final de todo pensamiento crítico es que este pueda ser lo suficientemente sólido como para sostenerse por sí mismo en cualquier contexto, siempre y cuando mantenga su relación con el fenómeno implicado.
Por ejemplo, en el 2001 con el petróleo a $16, planteé la necesidad de comprar a futuros por 3 o 4 años, ¿Por qué?: porque a esos precios, entendía que muchos productores, inevitablemente, iban a cerrar sus pozos ya que no podrían cubrir los costos de producción. Desafortunadamente, no se aceptó mi propuesta. Los efectos que tiene la formulación de conocimientos en los individuos van desde el cambio de percepción hasta el cambio de interacción social.
El objetivo es evitar las presiones sociales que llevan al conformismo y a la estandarización. El pensador crítico busca concebir cómo reconocer y mitigar o evitar distorsiones a los que es sometido en la cotidianidad. La premisa del pensador de este tipo es eliminar los sesgos y las predisposiciones para acercarse con mayor precisión a los datos objetivos.
En el próximo artículo, expondremos el uso de esta clase de pensamiento en la educación; su importancia y resultados frente a la enseñanza tradicional basada en la memorización.

Investigadora Asociada: Andrea Taveras.